Cuando dos sistemas colisionan

6 de may de 2015

6 de mayo de 2015 – El próximo fin de semana se reunirán en Moscú los jefes de Estado de 25 naciones para conmemorar el 70 aniversario de la derrota del fascismo. Los acontecimientos que rodean la conmemoración de este 9 de mayo le van a dar mayor velocidad al nuevo paradigma de la humanidad que representan las iniciativas para Eurasia y más allá, que han emprendido las naciones del BRICS y sus aliados. El Presidente de China, Xi Jinping, estará en Moscú, Belarús y Kazajstán durante tres días, antes de regresar a Pekín para recibir la visita del Primer Ministro de India, Narendra Modi, quien llegará a China el 14 de mayo para tres días de visita oficial durante los cuales profundizarán la alianza panhimalaya emergente para construir la Nueva Ruta de la Seda. El Presidente al-Sisi de Egipto anunció el martes que asistirá a Moscú para la conmemoración y realizará también una visita oficial para sostener reuniones bilaterales con el Presidente Putin de Rusia y otros funcionarios rusos.

En Irán se encuentra actualmente una delegación de India para trabajar en los detalles de la construcción de un Puerto de aguas profundas en las costas iraníes cerca de Pakistán; y Japón e India acaban de llegar a un acuerdo para construir un nuevo centro de investigación y desarrollo conjunto en India. Obama está furioso con Modi por tomar esa iniciativa con Irán, pero es muy poco lo que puede hacer al respecto, además de un berrinche.

La velocidad vertiginosa con la que se han venido congregando las principales naciones de Eurasia en torno a los proyectos del Puente Terrestre Eurasiático de "un cinturón, una ruta", solo va a cobrar más velocidad en las semanas venideras, en tanto que se adelantan los preparativos para las reuniones cumbre de julio, la del BRICS y la de la Organización de Cooperación de Shangai (OCS) en Ufa, Rusia.

Este proceso de creación de un futuro para la humanidad, sin embargo, tiene sus enemigos, con centro en el imperio británico.

Por ejemplo, en un acto impúdico de capitulación al imperio británico y su lacayo Barack Obama, el Presidente Hollande de Francia anunció que no asistirá a la conmemoración de Moscú. En su lugar, voló a Riad, Arabia Saudita, el martes 5 para rebajarse frente a los saudíes, rogando le tiren unos petrodólares para invertir en los sectores de defensa y energía nuclear de Francia. Así que es muy poco probable que sea una coincidencia que Senegal, Estado africano de habla francesa, haya anunciado el mismo día que enviarán 2,100 efectivos de tropa a Arabia Saudita, para "defender" al reino contra la amenaza de los hutíes; y esto, luego de que Pakistán y Egipto se negaron a ceder a las exigencias anglo-saudíes de que les enviaran carne de cañón para su guerra en Yemen. La campaña de bombardeo indiscriminado de los saudíes contra Yemen ha continuado. Cabe recordar que los aviones caza son piloteados por saudíes, pero la labor de mantenimiento y reparación está bajo control de los británicos, como parte del programa de largo plazo Al Yamamah, a cuya sombra se financió a los terroristas del 11-S y ahora al EIIS.

Todo esto es una provocación británica con el objetivo de parar el proceso del BRICS y de algún modo tratar de salvar al sistema financiero transatlántico en bancarrota de su inevitable extinción. Con el avance acelerado del nuevo paradigma del BRICS, los británicos van a recurrir al genocidio, las guerras, termonuclear incluso, para detener el avance de la humanidad fuera de las garras del imperio.

Es momento de enfrentamiento total. Luego de la intervención importante del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos y una red internacional de oficiales retirados de alta graduación de Estados Unidos, Rusia, China, India, Japón, Corea del Sur, Alemania, Reino Unido y Francia, ha dado como resultado que la OTAN y Rusia han restaurado sus comunicaciones directas de emergencia entre sus fuerzas armadas, que fueron cortadas luego del golpe de Estado de la plaza Maidan en febrero de 2014. Luego advertencias constantes que retomaron el llamado de Lyndon LaRouche para detener el empuje hacia la guerra termonuclear, los británicos han tenido un serio revés.

Pero no es suficiente. En tanto que Barack Obama siga en el cargo, ahí sigue el peligro de guerra. En tanto que los británicos sigan con las riendas de la monarquía saudita, toda la región del Golfo Pérsico, el sudoeste de Asia, y el este del Mediterráneo corren el riesgo inmediato de sufrir una guerra de despoblación. Los británicos siguen procurando su Nueva Guerra del Opio en contra de las poblaciones de Eurasia, con la producción de una nueva sepa de opio en las provincias de Afganistán bajo control británico. Se estima que la próxima cosecha arrojará unas 8,300 toneladas de opio en Afganistán, lo cual se traduce en más de mil toneladas de heroína pura que tienen como objetivo las naciones de la Nueva Ruta de la Seda de Asia Central y Rusia.