Rousseff de Brasil, única dirigente del BRICS que no viajó a Moscú por el Día de la Victoria, por presiones de Washington y ...

15 de may de 2015

14 de mayo de 2015 — Brasil fue el único país miembro del grupo BRICS que no estuvo representado al más alto nivel en la conmemoración de la derrota del fascismo el 9 de mayo pasado en Moscú. La Presidente Dilma Rousseff tenía toda la intención de participar y claramente tenía toda la intención personal de estar presente, pero canceló el viaje de último momento enviando en su lugar al Ministro de la Defensa, Jaques Wagner. Wagner le dijo a Sputnik que ella "realmente quería venir, estar presente para honrar el 70 aniversario del Día de la Victoria". Sputnik informó que Wagner "explicó que ella había tenido que asistir a una boda de una persona muy cercana a ella, su doctor, la cual se había programado desde mucho tiempo atrás".

Para ver las verdaderas razones, hay que ver fuera de Brasil. Después de que Rousseff fue reelecta en octubre pasado, sobre una plataforma de campaña que incluía el compromiso de Brasil a seguir en el BRICS, la oligarquía financiera de Londres se movió para apoderarse de las riendas de su gobierno. Bajo el ministro de Finanzas Joaquin Levy se han disparado las tasas de interés a las tasas más altas desde el 2008, ¡a un monstruoso 13.25% para los préstamos interbancarios de 24 horas! Los congresistas hicieron trizas a Levy en sus últimas audiencias sobre por qué ha estado implementando las mismas políticas de austeridad que han destruido a Europa. Simultáneamente, lanzaron un escándalo de corrupción en contra de la compañía petrolera estatal, Petrobras (en una campaña encabezada por el asesino Paul Singer de uno de los fondos buitres), que se está usando para amenazar con entablarle un juicio político a la Presidente Dilma, a la vez que paraliza a las compañías de construcción y de ingeniería más importantes de Brasil, así como también al mismo Petrobras. Su ministro de Transporte explotó en unas audiencias recientes en el Congreso diciendo que entre los recortes presupuestarios y el escándalo en Petrobras, él no tenía dinero ni siquiera para reparar una carretera, no digamos construir los ferrocarriles, puertos, etc., que el país necesita.

Luego está la Casa Blanca. La Presidente Dilma tiene programado visitar Washington para reunirse con Barack Obama el 30 de junio, su primera vista desde que canceló la visita de Estado programada para octubre del 2013, después de las revelaciones de Edward Snowden en el sentido de que empresarios de alto nivel de Brasil y la Presidente misma habían sido espiados por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de EU.

Durante año y medio, la Presidente Dilma se había negado a reprogramar su visita hasta que Obama le garantizara por escrito que le había puesto fin al espionaje y no lo reiniciaría, cosa que se sigue negando a hacer. Obama no cambió; lo que cambió fueron las circunstancias de la Presidente Dilma. Se selló la visita cuando Dilma y Barack se reunieron a los márgenes de la Cumbre de las Américas en Panamá el 11 de abril.