Abe presenta su legislación de guerra

16 de may de 2015

16 de mayo de 2015 — El primer ministro japonés Shinzo Abe dio a conocer la nueva legislación que presentó ante la Dieta (parlamento) el viernes 15, para llevar a cabo su "reinterpretación" de la Constitución, en esencia, para deshacerse de la promesa de Japón, después de la Segunda Guerra Mundial, de que nunca más libraría una guerra excepto en caso de la defensa de Japón. Abe pidió abiertamente que se le permita a Japón unirse a Estados Unidos, por nombre, en cualquier guerra que Washington lance, en cualquier parte del mundo.

Yomiuri Shimbun informó hoy que Abe va a extender las sesiones actuales de la Dieta para que se apruebe la legislación, aunque la aprobación no está segura a pesar de que su coalición de gobierno, LDP y Komeito, tiene mayoría en la Dieta.

Abe sostuvo una conferencia de prensa para tratar de persuadir a una población bastante renuente a que apoyara su política bélica. "Al demostrarle al mundo que funciona la alianza EU-Japón, se fortalecerá la capacidad de disuasión de Japón" dijo.

Una de las dos leyes sobre seguridad propuestas le permitiría a las Fuerzas de Autodefensa (FAD) aportar "apoyo logístico" a fuerzas multinacionales en cualquier parte del mundo, sin necesidad de contar con la aprobación del legislativo cada vez.

La segunda es una ley más amplia, que revisa las 10 leyes existentes. Uno de los cambios le permitiría utilizar la fuerza militar cuando las amenazas a Japón sean solo "inminentes" en vez de reales. Se ampliará la noción de"las amenazas a la supervivencia de Japón" para incluir "situaciones en donde ocurriere un ataque armado en contra de un país extranjero que estuviere en estrecha relación con Japón, y como resultado de esto, se amenazara la supervivencia de Japón".

Otro cambio sería sustituir las palabras "zonas que rodean a Japón" por "situaciones que podrían afectar significativamente a Japón" para identificar situaciones en donde se posibilitaría la participación de las FAD.

Obviamente hay categorías lo suficientemente amplias como para volar un bombardero nuclear B-1 -para incluir cualquier guerra que Washington quiera lanzar, como justificación de la total participación militar de Japón.

Douglas MacArthur seguramente se está revolcando en su tumba.