Gran Bretaña, el imperio del mal, promueve el genocidio y la guerra mundial

26 de junio de 2015

25 de junio de 2015 — En el momento en que la reina Elizabeth II y el príncipe Felipe arribaban el miércoles a Alemania, se puso de relieve la naturaleza verdaderamente satánica del imperio británico. El principal asesor del príncipe Felipe, Martin Palmer, es el principal organizador de la conferencia en julio en París patrocinada por el gobierno francés, que promueve el mismo programa genocida de "administradores de la Tierra" que el aprendiz de asesino en masa John Schellnhuber insertó en la reciente encíclica papal sobre cambio climático. La conferencia de París es parte de un ataque propagandístico, que culminará con la siguiente conferencia de "Copenhague" a fines de año, también en París. El Instituto Worldwatch, fundado por Lester Brown, acaba de dar a conocer un informe, en donde exige ponerle fin a todos los subsidios a los combustibles fósiles y la energía nuclear, como parte de una campaña de conversión total a energía renovable como la solar y la eólica.

Cualquier retroceso de este tipo en el principio clave de densidad de flujo energético significa el genocidio en masa, a una escala como la que han venido pidiendo el príncipe Felipe y Schellnhuber durante décadas. El conocido economista italiano Nino Galloni publicó un ataque excelente en contra de la última encíclica papal, precisamente desde el concepto de la "densidad del flujo energético" desarrollado por Lyndon LaRouche.

La pregunta que se tiene que hacer todo ciudadano cuerdo es: ¿Están a favor del genocidio que promueve el imperio británico o están a favor de la raza humana? ¿Están con Zeus o con Prometeo?

Esta no es una pregunta abstracta. A solo días de que todo el sistema financiero europeo se hunda en un posible derrumbe por completo, debido a la confrontación con Grecia, y con una OTAN, encabezada por Gran Bretaña, que busca provocar una confrontación termonuclear tanto con Rusia como con China, lo que está en juego es la supervivencia misma de la humanidad.

No hay ninguna duda de con quien está Obama. Es un agente británico, totalmente comprometido con la agenda genocida del príncipe Felipe, Martin Palmer, John Schellnhuber y el resto. Ayer, la organización Médicos sin Fronteras, de nombre internacional, publicó un ataque sumamente inusual y duro en contra de Obama, por su estafa de libre comercio, la Asociación Transpacífica (TPP por siglas en inglés), que, revela el comunicado, va a dejar sin medicinas asequibles a por lo menos 500 millones de personas, bajo las cláusulas secretas del tratado, escritas en alianza con las principales compañías farmacéuticas. Esto es asesinato en masa, simple y llanamente, y esto es Obama.

El mayor peligro para la supervivencia humana es el plan del imperio británico de cometer genocidio en masa, tal y como lo expresó el agente de la reina, Schellnhuber. Este representa el compromiso franco de la familia real de reducir la población mundial a menos de mil millones de personas. Cualquier otra cosa no son más que distracciones y distracciones diseñadas intencionalmente para evitar cualquier medida efectiva en contra de los planes genocidas.

El imperio británico es una fuerza satánica, y es la continuación del sistema imperial europeo que ha estado en guerra en contra de la humanidad, por lo menos desde que el Cardenal Nicolás de Cusa lanzó el Renacimiento del siglo 15. La respuesta del imperio a Cusa y al Renacimiento fue lanzar 150 años ininterrumpidos de guerras religiosas en el continente europeo.

La última expresión del compromiso de la monarquía británica con esta misma extinción masiva es la operación que Schellnhuber dirigió en contra del Papa. Es en torno a este asunto que se va a decidir el futuro de la humanidad en el período inmediato que tenemos frente a nosotros.