Sí hay calentamiento global causado por el hombre: en el infierno. ¿Qué nación aceptará ir allá?

25 de junio de 2015

24 de junio de 2015 -– A cualquiera que lea la encíclica escrita por el caballero comendador británico John Schellnhuber, para ser emitida por el Papa Francisco, no se le puede escapar que se trata de un intento para destruir a la humanidad, esa raza pecaminosa y violenta hecha del mero suelo de la "Madre Tierra" creadora.

Presumiblemente, el Papa Francisco no quiere eliminar a la mayoría de la especie humana. Pero la familia real británica sí, y lo ha hecho público, y el Papa ha capitulado ante las prominentes fuerzas satánicas del planeta Tierra. La encíclica Laudato Si' es totalmente diferente y opuesta a toda encíclica papal de los últimos 150 años. Es una operación satánica, una terrible corrupción de la Iglesia Católica y del Cristianismo.

Es un ataque en contra de la ciencia, del progreso tecnológico y a la idea de que los seres humanos son co-creadores con el Creador.

El autor controlador de la encíclica es Hans Joachim "John" Schellnhuber —o, "Satanhuber"— quien sostiene que el número máximo de seres humanos que puede sostener la "Madre Tierra" es "menos de mil millones". Él trata ahora momentánea y violentamente de negar esas declaraciones, pero fueron hechas en conferencias internacionales sobre el clima y fueron reportadas por la prensa internacional desde el 2009.

La realeza británica, y sus demás destacados agentes anti-ciencia como David Attenborough, declaran sin vergüenza que la raza humana es una contaminación de la Madre Tierra, y se le debe nivelar, por cualquier medio que sea necesario, hasta que sea "menos de mil millones" en número. Este "Satanhuber" ha sido un agente personal desplegado por la reina británica Elizabeth y su hijo el príncipe Carlos desde el 2004 cuando menos, para exigir que los gobiernos más relevantes del mundo acepten "descarbonizar" y despedazar a la industria moderna.

El Papa ha capitulado ante los satánicos más prominentes del mundo; prácticamente Schellnhuber se ve a sí mismo sentado en la sede de San Pedro.

¿Pero qué naciones del planeta aceptarán esta orden de la familia real británica, canalizada a través del Vaticano? No hay base en absoluto ni en la ciencia ni en la naturaleza para esa afirmación de que la humanidad es meramente una masa de bestias violentas y superconsumidoras; ninguna base para la aseveración de esta encíclica, de que el progreso científico y tecnológico no eleva al pobre.

Ni Rusia, ni las naciones claves de Asia, Suramérica y África, orientadas en torno al BRICS, aceptarán algo cuya consecuencia inmediata es detener el desarrollo, y cuya intención lleva al genocidio.

¿Y qué con el pueblo de Estados Unidos?

La capitulación del Papado ante la realeza británica satánica es una amenaza a la humanidad de las mayores consecuencias. Si crees en el futuro de nuestra especie humana singular, en este planeta y en el sistema solar y en la galaxia, te tienes que movilizar ya para salvar a la humanidad de esta amenaza de extinción. Rechaza y derrota esta encíclica.

Y salva al Papa de los satánicos de la familia real británica.