¡Despierten ya!: lo que quieren es guerra

13 de julio de 2015

13 de julio de 2015 — El primer ministro griego Alexis Tsipras recibió un tratamiento brutal en su reunión con Angela Merkel, Francois Hollande y el presidente del Consejo Europeo Donald Tusk de Polonia. Le dijeron que Grecia se tiene que poner bajo la tutela de la Unión Europea (UE) e imponer de inmediato una serie de "reformas" genocidas y seguirlas al pie de la letra tal y como se las han dictado ya, o si no, que sacarán al país de la zona del euro y no le van a dar nada para impedir que se colapsen los bancos griegos. El diario londinenses The Guardian escribió que un alto funcionario de la UE dijo que a Tsipras le aplicaron "una extensa tortura mental".

La realidad es que un día de estos te despertarás y la Eurozona ya no estará ahí en la mañana, si no es esta mañana, puede ser cualquier otra mañana. Y junto con la Eurozona, se irá también Wall Street, probablemente de inmediato. Todo el sistema financiero especulativo de Estados Unidos y de otras partes está condenado al derrumbe más temprano que tarde; esa enorme burbuja súper inflada está solo esperando un pinchazo para reventar, y el estallido de la Eurozona sería algo más que un pinchazo. Wall Street sería borrada del planeta. Pero se puede controlar la situación poniendo de rodillas a los especuladores y a sus amos en Londres, mediante la Glass-Steagall; y la Presidencia de Estados Unidos puede hacer eso.

Eso es lo que reconocieron los cuatro senadores estadounidenses que reintrodujeron el proyecto de ley Glass-Steagall en el Senado de EU la semana pasada, no como una acción formal, sino como la única medida capaz de impedir el desastre inminente, y de crear la posibilidad de seguir avanzando. Wall Street está acabado; ya es hora de regresar a la Presidencia que creó la Constitución de Estados Unidos, y deshacerse de Wall y todo lo que presagia. Están en quiebra sin remedio.

Es hora de organizar a los amigos, colegas y a todo mundo para que entiendan esto, para extender rápidamente el movimiento que han desatado los cuatro senadores (y en la Cámara de Representantes ya hay 61 representantes que patrocinan la ley respectiva) hasta que se apruebe y se ponga en práctica. Debe haber una atención nacional unificada en EU para esta misión, de tal manera que todos los lugares avancen al mismo tiempo, en vez de que solo a veces se muevan algunos. Eso es lo que solo nuestro movimiento puede hacer, para sacar al mundo del borde del abismo. Pero cuando la gente dice "hay que ser práctico", es que se le secó el cerebro.

Schaeuble y Merkel aporrearon a Grecia en las negociaciones en Bruselas

Siguiendo órdenes directas del imperio británico, la Canciller alemana Angela Merkel y su ministro de Finanzas Wolfgang Schaeuble siguieron aporreando a Grecia sin misericordia en la cumbre de las negociaciones de la Eurozona hasta largas horas de la noche. Schaeuble ya había filtrado a la prensa alemana la amenaza de que se podría sacar a Grecia de la Eurozona "temporalmente". Esa misma declaración se presentó luego en un proyecto formal del Eurogrupo de los 19 ministros de Finanzas de la zona del euro, el cual se filtró al diario Daily Telegraph. El documento señala que no se considerará ninguna "quita" a la deuda, ni siquiera la consideración de "posibles períodos de gracia o de pago más largos", hasta después de que Grecia se someta al nuevo "programa" draconiano y que este sea revisado y certificado por el Eurogrupo.

Lyndon LaRouche comentó al respecto que todo eso es pura porquería. Nos hallamos en medio de la desintegración especulativa del sistema estadounidense y de todo el sistema transatlántico del norte. Si se le trata de salvar, serán naciones las que se perderán. Se tiene que dar sepultura decente a Wall Street, lo que quiere decir que se le debe sepultar tan hondo que su hedor no regrese.

En cuanto a Alemania, mejores alemanes deben sustituir a Merkel y a Schaeuble. Puede ser que en Grecia haya quienes tengan una apreciación simplista de la situación general, dijo LaRouche, y esperaban un éxito inmediato y no una lucha sostenida.