La monarquía británica impone un programa de genocidio contra Grecia

15 de julio de 2015

15 de julio de 2015 — Lyndon LaRouche señaló directamente a la monarquía británica y a la reina Elizabeth misma, como responsables por la matanza económica que le han impuesto a Grecia sus mensajeros, la Canciller alemana Angela Merkel y el ministro de Finanzas alemán Wolfgang Schaeuble.

"De eso se trataba la visita de la reina a Alemania a fines de junio, con su conversación personal con Merkel", comentó LaRouche ayer. La declaración de la Cumbre del Euro del 13 de julio sobre Grecia es un reflejo de la política de la monarquía británica, de despoblación intencional y genocidio, no un plan para cobrar la deuda, lo cual es evidentemente imposible de cobrar bajo el tipo de condiciones que se le han impuesto a Grecia ahora. La meta declarada de la monarquía británica, explicó LaRouche, es reducir la población del mundo a mil millones de personas o menos. Y la Unión Europea (UE), por lo pronto, ha utilizado el poder de la monarquía británica para hacer de Grecia un ejemplo sangriento y asegurarse de que ninguna nación o pueblo intente escaparse del campo de concentración de la Eurozona.

Lo que va a imponer la Unión Europea a Grecia, con su dictado de no dejar piedra sobre piedra, es el "prototipo Chipre" que anunció con tanto orgullo el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, en marzo de 2013. Es lo que le denominaron desde entonces el "rescate interno", o sea, el robo de los depósitos de la población, así como el conjunto de propiedades del Estado por valor de unos 50 mil millones de euros, y provocar en el camino una matanza de la población.

"No tienen ninguna autoridad para hacer esto", subrayó LaRouche. "Hay todo un mundo ahí, que incluye naciones como Rusia, China y otras de Asia", que están fuera de esa locura y no van a conceder que el mundo se dirija de esa manera, porque ellos saben que eso significa una guerra termonuclear. Cuando ellos se pongan firmes, Francia romperá con Alemania y otras naciones harán lo mismo. La Unión Europea como unidad está acabada: es solo cuestión de cuando se desmorona.

Dentro de Alemania misma, hay cada vez más fuerzas que preferirían sacar a Merkel y a Schaeuble, en vez de ver como se destruye también a Alemania. Merkel y Schaeuble no reflejan lo que es la política alemana en general, explicó LaRouche. "Son solo dos idiotas que siguen las órdenes de la reina", y se les debe sacar. Lo mismo que a Barack Obama, por la misma causa.

Sobre la monarquía británica, LaRouche señaló: "¿Qué es lo que están haciendo? ¿Volver al imperio romano?" Eso no tiene ninguna conexión con la realidad; es completamente arbitrario y no tiene ningún fundamento moral. Es un ataque a la independencia y a la soberanía de las naciones, y un mundo civilizado no lo puede tolerar. Es una carnada para una guerra termonuclear.

"No puede haber un sistema internacional como este", dijo LaRouche. Somos seres humanos, y no se puede tratar a los seres humanos como esclavos, como lo hacía la Confederación sureña en Estados Unidos; y que todavía lo hace, como se ve en el legado, todavía, de Thomas Jefferson. Se le está dando a Grecia el trato de la Confederación sureña, y los patriotas estadounidenses no van a tolerar esto. Por ejemplo, un grupo de cuatro senadores han vuelto a introducir en el senado la legislación sobre la Glass-Steagall, cuyo efecto sería llevar a la quiebra al Wall Street de la monarquía británica y a la City de Londres, como debería ser.

En cuanto a Hillary Clinton, dijo LaRouche, ella misma se ha botado de la campaña presidencial al tomar una posición, y sostenerse en ella, en contra del regreso de la Glass-Steagall. No llena los requisitos para participar, si ignora la necesidad urgente de la Glass-Steagall, para detener el genocidio económico británico así como su plan para una guerra termonuclear.