El imperio británico aplica su asesino "prototipo Chipre" a Grecia

15 de julio de 2015

15 de julio de 2015 — Entre los rasgos horrendos del "acuerdo" entre la Unión Europea (UE) y el gobierno de Grecia, destacan dos como tomados del modelo de lo que el imperio británico diseño como su "prototipo Chipre", frase acuñada por el presidente del Eurogrupo Jeroen Dijsselbloem en marzo del 2013. Se trata de lo que llaman "rescate interno" de los activos de Grecia, entre ellos su sistema bancario, con el fin de rescatar a los bancos transatlánticos quebrados. Dichas medidas no van a salvar al sistema insolvente sino que contribuirán a matar a millones de griegos, que es el resultado que busca el imperio británico.

El Banco Central Europeo (BCE) no va a aumentar sus préstamos ELA a Grecia ni en un solo euro, a pesar del acuerdo del 13 de julio, lo que significa que los bancos de Grecia no pueden reabrir sus puertas. Ni tampoco hay una razón para creer que algún día lo harán, hasta que los acreedores buitres internacionales se hayan apoderado de ellos y los hayan despedazado. Todo lo que poseen los ciudadanos y las empresas griegas en cuentas bancarias es controlado ahora por los bancos internacionales y muy probablemente se lo van a robar, como lo hicieron en Chipre. La declaración de la Cumbre del Euro del 13 de julio dice que "se establecerá un colchón de 10 a 25 mil millones de euros para el sector bancario con el fin de hacerle frente a las potenciales necesidades de recapitalización bancaria y los costos de resolución (énfasis agregado). "Resolución" es el término que se le da en el "prototipo Chipre" al cierre de un banco insolvente que paga a los acreedores con los depósitos de sus clientes.

Un artículo del 13 de julio en el New York Times toma nota de esta característica del plan de "reponer capital y, de ser necesario, cerrar a los prestamistas insolventes... La mención de una 'resolución' bancaria en la declaración (un término que significa cerrar un prestamista quebrado) fue un reconocimiento de que algunos bancos pudieran estar demasiado mal como para poder salvarse". El artículo informa que los bancos griegos han perdido cerca de un 25% de sus depósitos de diciembre a la fecha y que a pesar de que el BCE tiene programado reunirse el jueves para discutir sobre los fondos ELA para Grecia, no tiene programado llevar a cabo "una revisión exhaustiva de los bancos griegos sino hasta después del verano".

Ambrose Evans-Pritchard escribe en el Telegraph del 14 de julio que el factor decisivo en el "golpe" contra Grecia, fue la asfixia que le impuso el BCE al país al congelar los fondos ELA. Informa que el efectivo en los bancos griegos se agotará esta semana, tanto para el límite de retiros de 60 euros diarios como también para el pago de 120 euros a la semana para las pensiones y desempleados.

Lyndon LaRouche comentó que "esto va a causar una explosión". Recortar las pensiones para estas gentes es equiparable a matarlos, afirmó.

Una segunda característica de "rescate interno" en la declaración de la UE que se hizo que se tragara Grecia, es la transferencia de 50 mil millones de euros en activos de Grecia que están sujetos a las privatizaciones, a un "fondo independiente" bajo supervisión de la UE, el cual se va a emplear principalmente para que Grecia pague su deuda ilegítima.

Y mientras que la declaración de la Cumbre de la UE insiste en que "no se puede emprender la reducción nominal [rebaja] de la deuda" hasta el FMI dio a conocer un memorando alarmado en vísperas de la cumbre advirtiendo, como ya lo había hecho antes, que la deuda griega seguirá siendo totalmente insostenible a menos que se le dé a Grecia un período de gracia de 30 años sobre todas sus deudas, junto con extensiones importantes en la maduración de los créditos. Si no se hace esto, advierte el FMI, más vale que los acreedores de Grecia se preparen para "francas reducciones a fondo" sobre los préstamos existentes, quieran o no quieran.