Kammenos ataca el intento en marcha de los acreedores de dar un golpe de Estado contra el gobierno de Grecia

15 de julio de 2015

15 de julio de 2015 — El ministro de la Defensa de Grecia, Panos Kammenos, dirigente del partido Griegos Independientes, parte del gobierno de coalición, dio a conocer una declaración en donde señala que el acuerdo que se le impuso al primer ministro griego Alexis Tsipras constituye un golpe de Estado que todavía está en proceso.

"Sin duda alguna es obvio para todo mundo en Europa, que ocurrió un golpe de Estado en el corazón de Europa" señaló Kammenos. "El primer ministro [Alexis Tsipras] fue chantajeado para que aceptara un documento que era diferente al que le había autorizado el parlamento y que fue adoptado unánimemente por el pleno. Están obstinados en echar abajo al gobierno y reemplazarlo por otro que no haya sido electo por el pueblo".

Por lo tanto, dijo, hay cosas que su partido no va a apoyar.

"Estamos comprometidos a votar a favor de lo que habíamos acordado en el consejo de los dirigentes políticos y nada más" dijo. Al referirse a las medidas impuestas por Bruselas dijo: "No vamos a permitir que este juego continúe. Vamos a proseguir con Alexis Tsirpas y el pueblo".

Sobre las especulaciones de la formación de un gobierno de unidad nacional, dijo que esto es lo que quieren los que están contando con la austeridad y los Griegos Independientes no serán parte de eso.

El ministro de Energía y líder de la Plataforma de Izquierda de Syriza, Panagiotis Lafazanis, le hizo un llamado al gobierno y al primer ministro Tsipras para que rechace el acuerdo preliminar. En una declaración subida al sitio electrónico del Ministerio hoy, Lafazanis dijo que el acuerdo del 13 de julio es "inaceptable e indigno de adjudicársele a un partido radical como Syriza, o a un gobierno combatiente, que ha prometido abolir los memorándum y la austeridad". Acusó a los acreedores y a las "elites alemanas" de tratar a Grecia "como si fuera su colonia" y comportarse como "extorsionistas desalmados".

Aunque el acuerdo pudiera ser aprobado por el parlamento, dijo Lafazanis "no va a ser aprobado por el pueblo, que lo va a anular en los hechos. El gobierno y el mismo primer ministro, incluso hasta el último momento, tienen el derecho y la oportunidad de cambiar su posición y darle marcha atrás al acuerdo antes que el parlamento tome cualquier decisión final y concluyente".

"El dilema de los acreedores, capitulación o destrucción, es totalmente falso y terrorista y se ha desplomado en la conciencia popular", señaló.

El ministro de Estado Alekos Flambouraris también dio a conocer una declaración acusando a los acreedores de intentar "un golpe de Estado en contra del gobierno griego" en la cumbre del euro y que "las fuerzas extremistas antieuropeas que lo intentaron no han parado". Advirtió que los griegos "tienen que sentir el peligro que existe para nuestro país. Tenemos que entender la intención de las fuerzas reaccionarias de humillarnos, de dividir a la población y de devastar al país. No debemos contribuir deliberada o involuntariamente al éxito de estos planes".

La población ya empezó también a manifestarse. El sindicato del sector público, ADEDY, convocó un paro de 24 horas de todos los trabajadores del sector público para el 15 de julio, cuando se supone que el Parlamento vote sobre el acuerdo. Los miembros del sindicato van a realizar después una manifestación frente al Parlamento en la Plaza Syntagma a las 7pm.