Varoufakis detalla el complot del BCE y la UE para "humillar" a Grecia

16 de julio de 2015

16 de julio de 2015.- En una amplia entrevista con el New Statesman publicada el 13 de julio, el ex ministro de Finanzas de Grecia Yanis Varoufakis describe cómo el Eurogrupo y el Banco Central Europeo (BCE) desde un principio conspiraron para poner a Grecia contra la pared y forzarla a aceptar una derrota humillante.

En el Eurogrupo, compuesto de los ministros de finanzas de la zona del euro, Varoufakis fue simplemente ignorado por sus compañeros ministros de finanzas; no respondían sus intervenciones y propuestas en las reuniones. El Eurogrupo empleó tácticas dilatorias y después acusó a Grecia de usar esos trucos. Schauble de Alemania una vez espetó en público que él no iba a discutir el programa porque había sido aceptado por el gobierno anterior y que "no podemos permitir que una elección cambie todo. Porque tenemos elecciones todo el tiempo, hay 19 de nosotros; si cada vez que hay una elección, algo cambiara, los contratos entre nosotros no significarían nada".

En ese punto, Varoufakis se paró y dijo: "Bueno, quizá simplemente los países endeudados no deberían tener elecciones" y no hubo respuesta.

En su reconstrucción, Varoufakis describe sucinta pero claramente el papel decisivo del BCE en estrangular a Grecia: "Mi perspectiva era —y le sometí esto al gobierno— que si ellos se atrevían a cerrar nuestros bancos, que yo consideraba una movida agresiva de una potencia increíble, nosotros deberíamos responder agresivamente pero sin cruzar el punto de no retorno.

"Nosotros deberíamos emitir pagarés, o incluso por lo menos anunciar que íbamos a emitir nuestra propia liquidez denominada en euros; nosotros deberíamos realizar una quita en los bonos Grecia 2013 en manos del BCE, o anunciar que lo íbamos a hacer; y nosotros deberíamos tomar control del Banco de Grecia. Este era el tríptico, las tres cosas, con las que yo pensaba deberíamos responder en caso de que el BCE cerrara nuestros bancos".

"Yo le venía advirtiendo al gabinete desde un mes atrás que esto iba a suceder [el cierre de los bancos por parte del BCE], para arrastrarnos a un acuerdo humillante. Cuando esto sucedió —y muchos de mis colegas no creyeron que pudiera suceder— mis recomendaciones para que respondiéramos 'con energía' fueron, digamos, rechazadas".