¿Echará abajo finalmente a la realeza británica —y a sus gentes como Obama— la amenaza inminente de guerra nuclear?

20 de julio de 2015

20 de julio de 2015 — La amenaza de una guerra de extinción termonuclear, provocada por la realeza británica vía sus esbirros, entre ellos el presidente estadounidense Barack Obama, ha alcanzado su masa crítica. El gobierno de Obama está acelerando el desarrollo de una nueva generación de armas nucleares tácticas, para ubicarlas por toda Europa, dirigidas en contra de Rusia. El B61-12 es, en realidad, un misil de rango intermedio, con una precisión altamente mejorada que le permitirá usar ojivas nucleares de escala mucho menor, lo que reduce el umbral para el empleo de armas nucleares en combate.

El presidente ruso Vladimir Putin esta muy consciente de que se está acelerando el paso hacia una guerra. El sábado dio a conocer una orden presidencial por la cual se crea una nueva fuerza militar de reserva para hacer frente a las amenazas provenientes de la OTAN y de Estados Unidos, en particular en torno a Ucrania. Mientras Putin ha estado presionando a las minorías rusas en el este de Ucrania para que cumplan cabalmente los acuerdos de Minsk y aún más, el gobierno de Kiev sigue en manos de los neonazis abiertamente Banderistas.

Como advirtiera Lyndon LaRouche en un agudo comentario la semana pasada, los británicos están usando las redes neonazis en Ucrania para montar una provocación que desemboque en una guerra generalizada entre Estados Unidos y Rusia, una guerra que en el lado estadounidense la iniciaría el agente británico Obama.

En discusiones con colegas el domingo 19, LaRouche destacó que las provocaciones en torno al despliegue de los B61-12 no van a disminuir en absoluto la capacidad de Rusia para lanzar un segundo ataque de represalia devastador, y no hace más que intensificar el peligro de guerra inminente. Ahora que las redes del Sector Derecha neonazis se encuentran totalmente desatados en Ucrania, observó LaRouche, es posible que Alemania y otros países europeos se aterroricen ante el creciente peligro de guerra. Se verían compelidos a actuar para acabar con las operaciones neonazis en Ucrania ahora, por su propia sobrevivencia.

Si Putin hace declaraciones públicas absolutamente claras sobre el carácter neonazi del gobierno en Ucrania, eso le pondría más presión a Alemania. Este error de cálculo de los británicos podría llevar a que se produjera un cambio estratégico urgentemente necesario. Alemania no se puede asociar con gente como el Sector Derecha de Ucrania, que son abiertamente nazis. Una organización nazi está controlando a Ucrania y ese aparato es al que están respaldando el Presidente de Estados Unidos y la realiza británica.

Si hubo alguna vez un momento adecuado para derrocar a la Casa de Windson y todo su aparato, ese momento es ahora.