Presiones para destruir al gobierno de Brasil

21 de julio de 2015

21 de julio de 2015 – Londres ha abierto nuevos frentes esta semana en su asalto contra el gobierno y la economía de Brasil, así como contra sus mayores empresas privadas de construcción, petroleras y de ingeniería, mientras que se propaga en los medios la matriz de que hay una ingobernabilidad creciente en esta nación del BRICS.

El 16 de julio se anunció una investigación formal en contra del ex presidente Lula da Silva, acusándolo de "tráfico de influencias", por ayudar supuestamente a la gigantesca compañía de construcción de Brasil, Odebrecht, a ganar contratos en Panamá y Venezuela. El todavía popular Lula ha tenido un papel clave en movilizar apoyo para la Presidencia de Dilma Rousseff, a pesar de la política de austeridad en su segundo período de gobierno.

A eso se le siguió ayer el anuncio del Presidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha, del partido PMDB (Partido del Movimiento Democrático Brasileño), que se salía de la coalición de gobierno y pudiera llevarse al PMDB consigo. Si esto sucediera, ya no tendría la Presidente la mayoría en la Cámara de Diputados. El nombre de Cunha ha surgido como uno de los 50 políticos bajo investigación por supuestamente haber aceptado sobornos de Petrobras; al ver amenazado su fuero político, se unió al mamotreto de las fuerzas antigubernamentales y se dice que le dio a un congresista de la oposición 10 días para enmendar sus documentos sobre enjuiciamiento político en contra de la Presidente.

Las noticias sobre la deserción de Cunha se conocieron durante la cumbre del Mercosur, después de lo cual la Presidencia brasileña canceló la conferencia de prensa programada para después de la reunión bilateral entre la Presidente Rousseff y la Presidente de Argentina, Cristina F. de Kirchner.