La "interrupción" venidera de la monarquía británica

23 de julio de 2015

22 de julio de 2015 — "El sistema de la monarquía británica está en serios problemas, y yo creo que van a perderlo, también", declaró ayer Lyndon LaRouche. "Nada más esperen dos semanas más o menos", señaló, y lo que ahora está en marcha será evidente. La determinación imperturbable de la monarquía al programa nazi de despoblación, su promoción abierta para eliminar a seis séptimos de la especial humana, y el plan concomitante para provocar una guerra termonuclear global, es demasiado para mucha gente que se está juntando ahora y haciendo sentir sus puntos de vista.

"La historia se forja mediante interrupciones" —le dijo LaRouche a sus colegas a principios de esta semana— no mediante algún tipo "secuencia" preprogramada de eventos que se desenvuelven matemáticamente. Esto lo vimos en el caso de la autodestrucción de Hillary Clinton la semana pasada, en su respuesta a una pregunta que le planteó un organizador de LaRouchePAC sobre la Glass-Steagall. Y lo vemos en la tormenta de fuego que se desató con la publicación de un video de hace 82 años y fotografías de la futura reina Elizabeth II haciendo un precoz saludo nazi.

Un artículo publicado ayer en el columnista de origen irlandés Finian Cunningham, muy leído, señala agudamente la naturaleza nazi de la monarquía británica, entonces y ahora. No se trata simplemente de una foto vieja, dice Cunningham, sino de "la siniestra asociación estrecha con la que la clase gobernante británica se vinculó con el fascismo... La tendencia fascista del Estado británico está todavía muy viva hoy día". Señala la "la destrucción económica en grande y el saqueo de Grecia" y el "patrocinio de un régimen neonazi en Ucrania" cuya intención es una "asesina guerra de agresión", como manifestaciones de esa política nazi.

"Es cierto", comentó LaRouche. Lo de Grecia ha sido desde hace mucho una operación británica. "La monarquía británica ha tenido siempre este enfoque radical hacia la despoblación, y Grecia es una expresión de eso".

Sin embargo, ese sistema, ese programa, se acerca rápidamente a un punto de interrupción. No solo es el hecho de que todo el sistema transatlántico en bancarrota sin remedio, y que podría caer aplastado en cualquier momento en cualquiera de los diversos puntos de crisis actuales; pero un sistema internacional completamente nuevo se está formando ininterrumpidamente para sustituirlo. Este martes 21 de julio, se abrió oficialmente en Shangai, China, el Nuevo Banco de Desarrollo del BRICS, en donde el ministro de Finanzas de China, Lou Jiwei, proclamó su misión: "El apoyo del NBD a la construcción de infraestructura aliviará eficazmente los cuellos de botella que han restringido por tanto tiempo a las naciones emergentes y en desarrollo, y ofrecerá apoyo al crecimiento y mejoramiento de sus economías".

Ese resultado es la peor pesadilla del imperio británico, junto con el retorno concomitante de la política de la Glass-Steagall en Estados Unidos y Europa.