Tony Blair, señal de la crisis de desintegración de la monarquía británica

23 de julio de 2015

23 de abril de 2015 — El súbito resurgimiento del desacreditado Tony Blair, para lanzar un encarnizado ataque por televisión al potencial próximo líder del Partido Laborista, pudiera ser el protagonista del siguiente escándalo en la crisis de desintegración de la monarquía británica, después del furor creado por la publicación del video en donde aparece la familia real haciendo el saludo nazi en los 1930.

El posible nuevo líder laborista es el parlamentario veterano Jeremy Corbyn, que entre otras cosas apoya la legislación Glass-Steagall y ha organizado a favor de una quita a la deuda de Grecia. En una encuesta nacional entre los miembros del Partido Laborista apareció Corbyn "asombrosamente" y con muy amplio margen a la cabeza del liderato, lo que muestra la división drástica, en medio de la crisis financiera y económica europea, entre la población británica y la realeza británica. Después de todo, fue la reina quien, personalmente, junto con el primer ministro Cameron, fue a Alemania en el momento más álgido de las "negociaciones" con Grecia, y cambió la posición alemana a una línea radicalmente dura, para asesinar en efecto a Grecia usando su deuda impagable.

De ahí la movilización súbita y furiosa de Blair y sus otrora asesores más importantes para atacar públicamente a la base laborista por ser "imbéciles" y tratar de destruir la candidatura de Corbyn.

Blair ha sido el transmisor de las órdenes políticas del imperio británico para los dos presidentes estadounidenses "W" Bush y Obama, en especial con relación a la política de cambios de régimen, guerras, y provocaciones bélicas en contra de Rusia y China. Ahora está desesperado para defender las políticas del imperio financiero británico de esclavización con la deuda y despoblación, en contra, en particular, de la amenaza de una "política Glass-Steagall global".

El director fundador de la EIR Lyndon LaRouche, que encabeza esa movilización global por la Glass-Steagall, dijo hoy que parece que la monarquía británica está en una probable crisis de desintegración. "Estamos tratando de calcular qué tan cerca está el desplome del sistema británico" dijo LaRouche en una discusión sobre política nacional. "Se pudiera resquebrajar en cuestión de semanas. Pero si no se le derriba, la raza humana pudiera desaparecer" por las políticas de reducción de la población y guerra que salen de la familia real británica. "La política de genocidio de la monarquía británica es reducir la población mundial, como lo han afirmado públicamente, de 7 mil millones a mil millones de habitantes. ¡Esto es lo que está en juego! dijo LaRouche.

"Nuestra mejor opción es que los británicos mismos saquen a la monarquía", señaló.

La política de la Glass-Steagall ha resurgido súbitamente en el Congreso de Estados Unidos y en la contienda presidencial ante un posible derrumbe de Wall Street. "El error Glass-Steagall de Hillary" como calificó Robert Reich, ex secretario del Trabajo de su esposo, a la oposición silenciosa a la Glass-Steagall, ha visto ahora una caída en las encuestas quedando atrás de potenciales candidatos republicanos en varios estados indecisos. Otros precandidatos demócratas han exigido públicamente el restablecimiento de la Glass-Steagall.

La salida no es esperar a que se desplome el sistema imperial británico sino que hay que aplastarlo.