LaRouche advierte de la versión termonuclear de los 'Cañones de agosto' si no sacan a Obama

28 de julio de 2015

28 de agosto de 2015 — Lyndon LaRouche advirtió ayer públicamente que, si no sacan al Presidente Obama de su cargo, o si no se le quita toda independencia política, él va a aprovechar el receso de agosto del Congreso como el momento de oportunidad para provocar una confrontación con Rusia que podría llevar a una guerra general, incluso a una guerra de extinción termonuclear.

Con el receso del Congreso en agosto "estamos llegando a un punto", advirtió LaRouche, "en el que Obama estará libre para lanzar una guerra, sin ninguna oposición. Y eso es extremadamente peligroso... Y esa guerra significaría probablemente una guerra termonuclear; Rusia no lanzaría una guerra, pero Rusia estaría preparada para reaccionar al lanzamiento de esa guerra, de inmediato. Esa es la situación. Y eso puede significar la extinción de mucha gente sobre el planeta".

La única opción viable para evitar la guerra en este momento tardío, agrego LaRouche, es sacar a Obama de su cargo, o que se le anule mediante la divulgación de sus delitos de tal modo que se le incapacite para actuar.

"Tenemos que entender, primero que todo, que tenemos que impedir que Obama esté a cargo de iniciar una guerra cuando el Congreso salga de Washington en agosto", subrayó LaRouche. "Eso es peligroso. Hay otras consideraciones que son igualmente peligrosas; que algún partido erróneo se meta en la guerra, por ejemplo, y complicaciones de ese tipo. Todo eso está en lo posible".

LaRouche señaló en particular la cada vez mayor participación de Turquía en el actual conflicto en Siria, como uno de los ejemplos primarios de este tipo de provocaciones que están en marcha, igual que la activación del Sector Derecha en Ucrania, que puede servir como pretexto para que Obama lance un ataque sobre Rusia.

"Y eso va a exigir de nuestra parte, yo pienso, más tensión de la que hayamos experimentado antes, a fin de cumplir con las exigencias que representa la seguridad razonable para impedir una guerra termonuclear. En esa situación estamos".

Entre las opciones para desmontar los planes bélicos de Obama, que Lyndon LaRouche mencionó en su diálogo semanal con el Comité Político de LaRouchePAC, se cuenta la posibilidad de que Hillary Clinton diga lo que sabe de las mentiras deliberadas del Presidente Obama con respecto al ataque terrorista del 11 de septiembre de 2012 en Bengasi, que resultó en los asesinatos del embajador Chris Stevens y tres funcionarios estadounidenses más.

"Está el caso de Hillary. El caso de Hillary es sumamente importante en este punto, porque la cuestión es si ¿mintió ella en la cuestión del papel de Obama en el asunto de Bengasi? Y si fue así, se puede parar a Obama, si Hillary es honesta. Si no es honesta, entonces tenemos un problema. Y hemos visto recientemente que en estas cuestiones, ella no es honesta. En el caso de la Glass-Steagall, por ejemplo, ella no es honesta".

LaRouche subrayó que el reto que está en el orden del día, de inmediato, es tomar las medidas necesarias para impedir una guerra, una posible guerra de extinción, impedir que el Presidente Obama inicie una guerra.

"Eso es lo que me preocupa: ¿Cómo podemos impedir que suceda esto? No si ocurrirá la guerra, sino ¿cómo actuamos a fin de asegurarnos de que esto no suceda?", señaló LaRouche.

"Y por lo tanto, si no logramos algún liderazgo, en términos del gobierno de Estados Unidos, y si no hacemos la tarea antes de que el Congreso termine sus sesiones, entonces alcanzamos el peligro máximo, a menos que se saque a Obama de antemano. Esa es la situación en que estamos", concluyó.