En septiembre se inicia en Italia el juicio sobre el golpe de Estado de la UE en el 2011

30 de julio de 2015

30 de julio de 2015.- El 24 de septiembre se iniciará en Trani, Italia, el juicio en contra de Standard & Poor, Fitch y ocho de sus gerentes y analistas. En realidad se trata de un juicio en contra del golpe de Estado que ocurrió en el verano del 2011, cuando la Comisión de la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y algunos países europeos se confabularon para derrocar al gobierno legítimo italiano y reemplazarlo con un gabinete tecnocrático encabezado por Mario Monti.

Dado que los actos de subversión solo se pueden procesar en Roma, la fiscal de Trani, Michele Ruggiero se movió exitosamente para entablarle juicio a las agencias calificadoras por manipulación del mercado. La baja de la calificación de Italia en septiembre del 2011 fue el elemento clave en el complot para generar una emergencia financiera y justificar el golpe.

Una de las bases para el encausamiento es el hecho de que Morgan Stanley, uno de los accionistas de S&P, había vendido un contrato con derivados al gobierno italiano que incluía la posibilidad de cancelar unilateralmente el contrato si bajaba la calificación de Italia. Así que, cuando S&P le bajó la calificación a Italia de A a BBB+ en septiembre del 2011, Morgan Stanley demandó cancelar el contrato y en medio de la crisis fiscal y las demandas de austeridad, exigió a Italia el pago inmediato de 3 mil millones de euros.

En vez de entablar una demanda, el gobierno de Monti se movió rápidamente para pagarle a Morgan Stanley, si bien con un "descuento" de 500 millones de euros. Por lo tanto, a la vez que recortaba las pensiones y aumentaba los impuestos en una orgía de austeridad, tal y como se le exigía por la "emergencia", el gobierno de Montí pagó 2,500 millones de euros en un esquema de derivados altamente inusual. El jefe de la división italiana de Morgan Stanley en ese entonces era el ex ministro del Tesoro, Domenico Siniscalco.

El presidente del BCE Mario Draghi, el ex primer ministro y ex presidente de la Comisión de la UE, Romano Prodi, y el ex ministro de Economía Giulio Tremonti han sido llamados como testigos; mientras que Banca d'Italia y la Autoridad de la Bolsa de Valores (Consob) están asociados en las acciones de la fiscalía, el Ministerio del Tesoro no lo está.