Representante de Nicaragua plantea la importancia de la Glass-Steagall en Conferencia de la ONU

31 de julio de 2015

31 de julio de 2015 — El representante de Nicaragua ante la III Conferencia Internacional de las Naciones Unidas sobre el Financiamiento al Desarrollo, doctor Paul Oquist, Ministro Secretario Privado para Políticas Nacionales de la Presidencia de la República, se refirió a los avances que representó la promulgación de la ley Glass-Steagall durante el gobierno de Franklin Delano Roosevelt, y el papel decisivo que jugo su derogación en la crisis global del 2007 y 2008. La conferencia se llevó a cabo en Addis Abeba, Etiopía del 13 al 16 de julio.

El discurso del doctor Oquist fue un llamado a tomar medidas y actuar para enfrentar lo que calificó de "los cuatro jinetes que podrían causar la pobreza apocalíptica en el siglo 21", en este momento de la actual crisis sistémica global: "desigualdad, capitalismo salvaje, guerras permanentes y cambio climático".

El doctor Oquist se refirió a la Glass-Steagall en dos ocasiones. Primero, al abordar la obscena desigualdad existente entre los ricos y pobres hoy día, se refirió a las diversas medidas que se adoptaron en cada ocasión desde la depresión de 1873-1896 para limitar la desigualdad. Entre esas medidas, destaca la que se adoptó para atacar la Gran Depresión de 1929-1941, cuando se aprobó "la ley Glass-Steagall para reducir la concentración en el sector de servicios financieros separando bancos de depósitos de bancos de inversiones de corredores de bolsa y de empresas de seguros".

Más adelante, señaló que todas esas lecciones de la historia se han hecho a un lado en favor de las políticas neoliberales que solo tienen como objetivo obligar a los países deudores a honrar deudas especulativas "con políticas de austeridad que han empobrecido países enteros sin importar las consecuencias en términos de desigualdad, pobreza y miseria humana". Eso llevó a la crisis de 2007-2008. "Las condiciones para la crisis fueron creadas con la Ley de Modernización de Mercados Financieros de 1999 que descartó la Glass-Steagall y debilitó a las leyes anti-monopólicas y la Ley de Modernización de Mercados de Commodities de 2000 que legalizó a todos los derivados y eximieron las especulativas Permutas de Impago ("Credit Default Swaps") de regulación alguna. En la crisis, los rescates fueron para salvar a los bancos, que eran los principales responsables de la crisis, con el resto de la sociedad pagando el costo de la crisis".