Agosto: A crear un efecto que impida la guerra termonuclear

3 de agosto de 2015

3 de agosto de 2015 — Este sábado 1 de agosto, Lyndon LaRouche advirtió: "Este es el mes de agosto; y en el mes de agosto tenemos que crear un efecto que impida la guerra termonuclear".

Puede ser que entre la población estadounidense, y de otras partes del mundo, haya un estado generalizado de negación sobre el peligro inminente de guerra nuclear, pero en la cúspide del liderato de Rusia y de China no se sufre de esa aflicción. Por ejemplo, vean el artículo que publicó el embajador de Rusia en México, Eduard Malayan, en la cadena mexicana de periódicos El Sol, en donde prácticamente advierte sobre los Cañones de Agosto. Por lo que se puede observar, no se ve la relajación del verano, escribe Malayan, y exhorta a los lectores a recordar que las sorpresas "abundan en Agosto con frecuencia". De igual modo, el presidente de la Duma rusa, Sergey Naryshkin, declaró que "una Tercera Guerra Mundial sería la última de la humanidad", y advirtió que a menudo las guerras ocurren porque mucha gente participa en una "complicidad silenciosa" en la tolerancia de la ideología fascista. Y por su lado, el Ejército chino publicó un editorial de primera plana en el Diario del Ejército de Liberación Popular el 1 de agosto, que es el Día del Ejército en China, en donde advierte que "los riesgos y desafíos son sumamente severos, y a nuestras puertas se ha elevado la posibilidad de caos y guerra".

Es patente que Rusia y China "saben que hora es". Pero la mayor parte de los estadounidenses y demás ciudadanos de la región transatlántica, siguen en un peligroso estado de negación, el cual se tiene que romper y rápidamente, para despertar y movilizar suficiente fuerza política para detener el empuje hacia la guerra termonuclear del imperio británico.

En su diálogo público semanal con Manhattan, Lyndon LaRouche lo planteó de la siguiente manera, cuando explicó su exigencia de que Hillary Clinton diga lo que sabe sobre el papel criminal de Obama en Bengasi:

"La cuestión que está en mi mente, es sí, ¿habrá todavía miembros del Congreso y de otras instituciones de Estados Unidos como tal, que tengan la amabilidad de sacar a Obama del cargo, de manera que podamos evitar una destrucción termonuclear general de nuestro Estados Unidos, entre otras naciones?... Lo que nos queda, es el hecho de que si no nos deshacemos de Obama, de la Presidencia, en este mes, probablemente estarán todos ustedes muertos o algo como eso, en el transcurso de este mes. Eso es lo que amenaza".