¡Guerra contra la guerra termonuclear!

7 de agosto de 2015

6 de agosto de 2015 -– Estamos en guerra, quiéraslo o no, e incluso sépaslo o no. La cuenta rápida ya se ha iniciado hacia un intercambio termonuclear entre Estados Unidos y Rusia. Muchos conocedores, por ejemplo miembros del Senado de Estados Unidos, son conscientes de esto. El teniente general italiano Fabio Mini, ex Jefe del Estado Mayor del Comando Sur de la OTAN, y ex comandante del KFOR, le dijo a Enzo Pennetta en una entrevista ayer que, dada la guerra encubierta de Estados Unidos contra Rusia, y las guerras de pretexto contra Rusia desde Ucrania hasta Siria y Yemen, "todo indica que no debemos esperar otro conflicto total; ya estamos metidos en él hasta el cuello". Ver: enzopennetta.it).

"Lo que sucede en Asia con el pivote estratégico del Pacífico, es quizás el signo más evidente de que la perspectiva de una explosión como la Segunda Guerra Mundial es más probable en ese teatro. No tanto porque se están moviendo portaviones y misiles ahí (que efectivamente está ocurriendo), sino porque lo que está en marcha es la preparación para una guerra mundial de ese tipo, incluyendo la inevitable confrontación nuclear. Eso no quiere decir que sucederá inmediatamente, sino que entre más avanzan los preparativos, se dedicarán más recursos hacia el armamento y las mentes de Asia y de Occidente se orientarán más en esa dirección", agregó Fabio Mini.

Mini entiende el nuevo tipo de guerra de hoy día, como "guerra de pandilla". Cuando se le preguntó a un coronel estadounidense qué tipo de guerra estaban librando en Irak en el 2004, respondió: "Es una guerra de pandillas, y nosotros somos la pandilla más grande". También entiende la destrucción salvaje de Grecia como ejemplo de guerra de pandillas, a manos de pandillas financieras supranacionales. Todo eso es cierto.

Mientras que los nazis de Victoria Nuland en Ucrania siguen empujando a Europa y al mundo hacia la guerra, la agencia de seguridad de Ucrania, el SBU, puso en su lista de personas solicitadas al Jefe del Estado Mayor de Rusia, Valery Gerasimov, y a otros diez oficiales rusos de la mayor jerarquía. Más aún, el vocero del SBU declaró que lo habían notificado a dichos funcionarios y que había recibido sus respuestas, una declaración que el Ministerio de Defensa ruso respondió con groserías.

Y en Kuala Lumpur, Malasia, el Foro Regional de ANSA (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) casi terminó sus reuniones sin ningún comunicado conjunto, gracias a las agresivas provocaciones del secretario de Estado de EU, John Kerry, contra China con relación a cuestiones territoriales con sus vecinos, asuntos en los que no tienen nada que ver Obama ni Estados Unidos. El Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, quien también asistió a la reunión, dijo que "Estados Unidos se está realizando una enorme concentración militar en Asia, a veces bajo el pretexto de contrarrestar la amenaza de Corea del Norte, pero la escala de la concentración es mucho mayor de lo necesario y desproporcionadamente enorme... Estamos muy preocupados con la concentración militar que se está llevando a cabo en esta región, y del constante fortalecimiento de los bloques militares cerrados".

Nuestra guerra contra la guerra termonuclear consiste en sacar a Obama de su cargo. No hay solución alternativa que tenga posibilidad de evitar la amenaza de una inminente guerra termonuclear.

El equivalente moral de la guerra contra la guerra termonuclear es el de los dos grandes canales: el Nuevo Canal de Suez que se acaba de inaugurar, y el Gran Canal Interoceánico de Nicaragua, cuya construcción está programada a empezar en noviembre o diciembre de este año. Entre ambos, estos dos grandes proyectos cambian la relación de la humanidad con los océanos. ¿Cuándo fue la última vez que se realizaron tales grandes proyectos? La conmovedora e impactante ceremonia de la inauguración en Ismailia, Egipto, ayer, exactamente a un año que se inició la construcción, en contraste con los 15 años que tardó el canal original, saludos a los millones de jóvenes egipcios presentes, los mismos que derribaron la dictadura de la Hermandad Musulmana respaldada por Obama, y que ahora han avanzado para crear su futuro mediante la construcción de este gran proyecto.