La inquietante calma antes del estallido de la guerra total

10 de agosto de 2015

10 de agosto de 2015 — El columnista de Relaciones Internacionales de la revista Salon, Patrick L. Smith, escribió el sábado 8 de agosto que "estamos cerca de un conflicto abierto entre las dos grandes potencias, accidental o deliberadamente y probablemente aunque no necesariamente en territorio ucraniano, o vamos hacia una repetición de la Guerra Fría que va a durar tanto como la primera". Pero Smith tiene que saber que ésta última alternativa no son más que buenos deseos: no puede haber un regreso a la Guerra Fría, e imaginarse una es pasar por alto los motivos detrás de las órdenes de Londres a Obama para que proceda con una guerra inminente en contra de Rusia. A no ser que Moscú se rindiera, lo cual no va a suceder, o que se sacara a Obama, éste ordenará un lanzamiento termonuclear, probablemente antes del 93 cumpleaños de Lyndon LaRouche, el 8 de septiembre.

En su artículo Smith equipara los días actuales a la "guerra de mentiritas" de septiembre de 1939, cuando Gran Bretaña y Francia le declararon la guerra a Alemania, hasta mayo de 1940 cuando Alemania invadió los Países Bajos. No es que haya algo "de mentiras" en la guerra actual, muy por el contrario. Sino porque, al igual que en ese período anterior, no es más que la apariencia de calma, mientras termina la cuenta regresiva antes del estallido ya ordenado de una guerra generalizada, que hoy en día significa una guerra termonuclear.

En un artículo anterior, Smith había señalado que las relaciones ruso-estadounidenses se han venido a pique de abril a la fecha.

El secretario de Estado Kerry fue a Sochi en mayo para reunirse con el ministro de Relaciones Exteriores ruso Sergei Lavrov y sostener una reunión larga con el Presidente Putin, pero de entonces a la fecha, Washington (es decir, Obama) ha estado instigando furiosamente las tensiones con Rusia. El mismo Obama que elogió a Putin por su cooperación en el logro de un acuerdo con Irán cuando lo anunció el 14 de julio, solo dos semanas y dos días después, su Departamento del Tesoro de EU agregó 26 individuos y compañías rusas más a su lista de sanciones. El Pentágono y el Departamento de Estado han aumentado sus "esfuerzos para promover que el gobierno de Poroshenko resuelva su crisis con los ciudadanos rebeldes en el Este de Ucrania en el campo de batalla".

"Hace unas semanas, el secretario de la Defensa Carter hizo un gran recorrido por todas las naciones fronterizas en donde la OTAN va a mantener ahora material listo para la guerra. Estos son los números detrás del despliegue: la OTAN ha aumentado sus ejercicios militares cerca de la frontera occidental con Rusia de poco menos de 100 el año pasado —que ya era un número agresivo— a más de 150. Los vuelos de reconocimiento y los ejercicios aéreos que se topan con el espacio aéreo ruso han aumentado casi en 10 veces".

La mención de Ashton Carter debería recordarnos que Obama está aprovechando el cambio de personal, para imponer su guerra de aniquilación. Carter es el nuevo secretario de la Defensa y el general Martin Dempsey, actual Jefe del Estado Mayor Conjunto, está a punto de ser reemplazado el 1 de octubre.

"El sistema de defensa antimisilístico europeo de la OTAN, aunque se alteró durante el primer período presidencial de Obama, continúa de prisa; y todavía, aunque usted no lo crea, bajo la pretensión de que tiene el propósito de proteger al continente de misiles de corto alcance disparados por Irán. No queda más que preguntarse, ¿a quién pretenden engañar con esta hoja de parra?" se pregunta Smith.

La cuenta regresiva sigue en marcha. Lo único que nos daría cierto grado de certidumbre de desactivarla, sería sacar a Obama de la Presidencia.

Como lo discutió Lyndon LaRouche en su reunión en Manhattan del sábado, la Sección Cuarta de la 25ava Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, fue aprobada en 1967 para sacar involuntariamente a cualquier Presidente que sea "incapaz de desempeñar las facultades y deberes del cargo" por razones sicológicas o de cualquier otra índole. Se tiene que usar ahora para sacar a Obama.

Es común la idea equivocada de que el empleo de la Sección Cuarta tiene que ser iniciada por el Vicepresidente, pero esto no es así. Más bien, solo requiere que el Vicepresidente secunde a una mayoría de los "principales funcionarios de los departamentos del Ejecutivo" en la conclusión de que el Presidente no es apto para gobernar. Joe Biden no va a ser un problema, dijo hoy Lyndon LaRouche. El se va a ver enfrentado a la alternativa de unirse, o cometer suicidio, dado que él estaría entre los primeros en ser asesinados en el caso de una guerra termonuclear.

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