La buena noticia es que Hillary Clinton puede tumbar a Obama y parar la guerra mundial

13 de agosto de 2015

13 de agosto de 2015 — El peligro de guerra termonuclear que ha iniciado Barack Obama este mes a nombre del quebrado imperio británico, se puede y debe parar. Y la "buena noticia" es que la ex Secretaria de Estado Hillary Clinton tiene en ella el poder de tumbar a Obama de inmediato, simplemente con hacer pública toda la verdad sobre Bengasi. Lo que ella sabe puede tumbar a Obama al instante, y en este momento tan tardío, esa es la única opción verdaderamente viable para impedir una guerra termonuclear iniciada por Obama.

La realidad del peligro de guerra está saliendo a la luz de manera cada vez más patente, en la medida en que la OTAN y Rusia proceden con los preparativos y los despliegues previos a una posible guerra termonuclear. Esta semana el grupo European Leadership Network (Red de Liderazgo Europeo), integrado por ex ministros de Defensa y de Relaciones Exteriores europeos y rusos, publicó un documento de diez páginas, titulado "Preparing for the Worst: Are Russian and NATO Military Exercises Making War in Europe More Likely?" (Prepararse para lo peor: ¿Los ejercicios militares rusos y de la OTAN hacen más probable una guerra en Europa?) El documento advierte, con detalles gráficos, que tanto la OTAN como Rusia están llevando a cabo preparativos de guerra en la forma de maniobras provocadoras a lo largo de las frágiles fronteras de Rusia. El informe captó de inmediato los encabezados de prensa en Europa y Estados Unidos.

El mismo día, un grupo de 36 oficiales estadounidenses retirados de alta graduación, encabezados por el general James Cartwright y el general Joseph Hoar, publicaron un respaldo al acuerdo entre Irán y el grupo P5+1, donde argumentan que es la mejor opción para evitar una guerra a escala total en el Oriente Medio.

Estados Unidos intensifica la confrontación con Rusia todos los días. El martes 11, la Fuerza Aérea de EU anunció el despliegue a Europa de una docena de aviones de ataque A-10, para "demostrar el compromiso de EU con la seguridad y la estabilidad de Europa". Asimismo, Estados Unidos prepara el despliegue de misiles crucero como parte del sistema de defensa antimisiles que se instala en Rumania y en Polonia. Canadá ha anunciado sus planes para comprar a Israel el sistema de defensa antimisiles Iron Dome (Domo de Acero), para contrarrestar posibles ataques de misiles rusos sobre el Ártico.

El Presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha tomado una serie de medidas extraordinarias para dejar en claro que Rusia tiene una capacidad de ataque de respuesta nuclear extremadamente inviolable y que será utilizada. Además de las advertencias que ha hecho esta semana el presidente de la Duma Naryshkin sobre una inminente provocación bélica contra Rusia en agosto por parte de la OTAN y Estados Unidos, Rusia ha venido realizando incursiones de largo alcance con bombarderos estratégicos y submarinos en las costas de los países de la OTAN, incluyendo Estados Unidos, para dejar en claro que cualquier ataque iniciado por Obama significará la aniquilación de la raza humana.

Esto es sumamente grave, y la única opción viable es la destitución de Obama. Hillary Clinton tiene una clave decisiva para esa acción. Luego de su vergonzosa capitulación ante un Obama asesino, Hillary Clinton tiene la obligación moral de hundir a Obama ahora. Todo lo que tiene que hacer es presentar la evidencia sobre Bengasi. Algunos elementos cuerdos en el gabinete de gobierno y en el Pentágono pueden también forzar que se invoque la Enmienda 25va, para sacar a Obama del cargo al instante. La invocación de la Enmienda 25va fue parte de la acción que obligó a renunciar a Richard Nixon; y Obama es muchísimo más peligroso hoy de lo que era Nixon en vísperas de su renuncia. ¿Qué podría ser mayor locura que provocar deliberadamente una guerra de extinción termonuclear?

Lo que está llevando al mundo al punto de una guerra termonuclear es la total bancarrota de todo el sistema financiero transatlántico, comenzando con la City de Londres y Wall Street. Aquí de nuevo, la solución está lista: quebrar a Wall Street y a Londres con el restablecimiento de la ley Glass-Steagall. El actual sistema británico está en bancarrota, sin remedio. Franklin Roosevelt puso en bancarrota a Wall Street con la Glass-Steagall original, y eso se puede hacer ahora mismo de nuevo.

Wall Street está hacienda una desesperada jugada de bluf con Grecia, amenazando literalmente con el exterminio del país si el gobierno de Tsipras no se rinde a las últimas exigencias de austeridad del dizque rescate. Pero son puras balandronadas. Es el sistema financiero transatlántico el que está en bancarrota, no Grecia. Es hoya de admitir esa realidad y ponerle a Wall Street el cierre ya de por si retasado.