Órdenes de Londres: el próximo Presidente de Argentina se tiene que someter a los buitres

19 de agosto de 2015

19 de agosto de 2015 — En su último rollo contra Argentina, el grupo de acción de los fondos buitre, American Task Force Argentina (ATFA), advierte que el próximo Presidente de la nación tiene que llegar a un acuerdo con los fondos buitre depredadores o tendrá que enfrentar el desastre económico.

ATFA, financiado por el multimillonario Paul Singer, de Elliott Associates, cita un informe reciente de un grupo afín, Moody's Investors Service, cuyo vicepresidente, Gabriel Torres, advierte que "para que Argentina recupere su total acceso a los mercados de capitales, su próximo gobierno tendrá que llegar a un arreglo con los acreedores 'reticentes' (holdout) que se negaron a aceptar el acuerdo de reestructuración". Si no lo hace, añade Moody's, significa que Argentina seguirá fuera de los mercados internacionales de capital (lo ha estado desde el 2001) y no podrá pagar su deuda, en la medida en que su economía azotada por la crisis se contraiga y sus reservas internacionales se reduzcan hasta desaparecer.

La alternativa a este escenario del fin del mundo, siempre y cuando Barack Obama no haga estallar el mundo antes, es el paradigma de desarrollo global del BRICS, al que Argentina se ha unido. ATFA pretende que no existen. "El próximo Presidente de Argentina va a heredar este legado" de destrucción económica, advierte, "pero ese Presidente no tiene que continuarlo". Se puede someter.

El candidato de los buitres, el fanático neoliberal Mauricio Macri, ya ha indicado que él llegaría a un acuerdo con los depredadores financieros. Es más, la semana pasada anunció que, si resulta electo, él desmantelaría las políticas reguladoras impuestas por el gobierno de Fernández de Kirchner y despediría a los que, como el gobernador del Banco Central Alejandro Vanoli, han cerrado las operaciones especulativas y monetarias ilegales, y han creado un sistema de crédito directo para promover las inversiones productivas. Argentina se tiene que "abrir al mundo", exigió Macri; es decir, endeudarse más para pagar las deudas viejas (el modelo griego) a la vez que elimina los controles de cambio y de divisas, y deja que el "mercado" determine el tipo de cambio.

En comentarios aparecidos en Tiempo Argentino del 17 de agosto, Vanoli destaca correctamente que Macri es el heredero de los ex ministros de finanzas de triste memoria, Álvaro Alsogaray, Martínez de Hoz (ministro de Finanzas con la dictadura militar, 1976-83) y Domingo Cavallo, cada uno de ellos se encargaron de desmantelar la industria y las protecciones sociales de Argentina para beneplácito de la City de Londres.

"Habla de sacarme, porque él quiere que regresemos al Banco Central de los 1990, que no controlaba a los bancos, no dirigía el crédito y no establecía un máximo en las tasas de interés" advirtió Vanoli.