Un Presidente desquiciado lanzará una guerra nuclear en agosto. Lo que tienen que hacer los demócratas para impedirlo

21 de agosto de 2015

21 de agosto de 2015 — Barack Obama intenta aprovechar este período de agosto hasta principios de septiembre, en el que el Congreso está en receso, para iniciar un ataque nuclear sobre Rusia, el cual se convertirá de inmediato en una guerra nuclear de aniquilación. Está maniobrando ahora mismo, no solo para aprovecharse de la ausencia del escrutinio del Congreso, sino también del período en el que se dan los cambios de personal en el Pentágono, lo cual significa que los altos mandos que ordenarían ponerle un alto, no están en posición para detenerlo.

Obama ha clausurado todos los canales habituales del gobierno civil para las consultas con Rusia que podrían de algún modo evitar una guerra. Solo quedan los canales entre las fuerzas armadas. Pero Obama está aprovechando los cambios de personal en el Pentágono para hacer que esos canales sean inoperantes también, mientras se prepara para lanzar la guerra.

Esta guerra no se trata de Ucrania. Ucrania es solo el pretexto. ¿Por qué la funcionaria de alto nivel de Obama, ex asesora de Cheney, Victoria Nuland, se jacta de gastar $5 mil millones de dólares para cambiar el gobierno de Ucrania? ¿Por qué dirigió ella un golpe de Estado a principios de 2014 para sustituir al gobierno electo de Ucrania por nazis que portan swastikas, bajo su primer ministro escogido "Yats", Arseniy Yatsenyuk? Nada de esto se trataba de Ucrania en absoluto. Todo fue con el fin de hacer una provocación de guerra total contra Rusia. ¿De qué otra manera se puede catalogar el hecho de que Obama ponga nazis descarados, junto con tropas estadounidenses hostiles, en la frontera misma de Rusia, en el corazón mismo de la zona de seguridad de Rusia? Fue una provocación para preparar un ataque nuclear. Ese ataque está ya listo para salir.

Rusia no va atacar a Estados Unidos sin provocación. Pero la Rusia de Putin está lista, en cuanto Obama ataque primero, para lanzar un devastador golpe de represalia con todo. Solo ese golpe y contragolpe, para no hablar del proceso más amplio que genera, será suficiente para acabar con la civilización humana, o incluso con la especie humana.

Ahora, a un minuto para la medianoche, los principales candidatos presidenciales demócratas tienen una sola opción. Serena pero firmemente deben quitar la mano de Obama del botón nuclear; quitarle sus facultades presidenciales cuando todavía hay tiempo. Tu atemorizado "ciudadano promedio" podría mascullar que esto es imposible, que no se puede hacer. Pero sí se puede hacer, y de hecho ya se ha hecho antes bajo la Constitución de Estados Unidos. Todo lo que se necesita es visión, valor y liderazgo. Y esto todavía existe en Estados Unidos. Hay líderes que pueden dar un paso al frente para hacer la tarea, como antes en nuestra historia.

Uno de esos líderes fue el gran Presidente John F. Kennedy. A diferencia de la mayoría de sus asesores, él entendió lo que estaba en juego cuando se acercó el riesgo de guerra con Rusia. Kennedy les dio la vuelta a esos asesores para impedir una guerra termonuclear en 1962, a través de las negociaciones directas con el líder soviético Nikita Khrushchov, algunas veces a través de su hermano Bobby como canal secreto. Posteriormente, algunos de los círculos amantes de los británicos en torno al FBI de Hoover y los hermanos Dulles, no quedaron muy contentos con lo que había hecho John Kennedy, así que lo asesinaron. Luego mataron a su hermano Bobby después, cuando estaba a punto de ganar la postulación presidencial demócrata, y de ahí a la Presidencia.

Pero los Kennedy ejemplifican la calidad de liderazgo que necesitamos hoy, para impedir una guerra termonuclear, sacando a Obama.

Los asesinatos sucesivos de esos dos líderes verdaderos, llevó en última instancia a la Presidencia de Richard Nixon, que fue uno de los Presidentes más perturbados mentalmente hasta que llegó George W. Bush, seguido del aún peor Barack Obama. Nixon trataba de establecer una dictadura, pero fue destituido poco después de haber sido reelecto. ¿Cómo? Por la sensatez y liderazgo de republicanos importantes. Al reconocer los avanzados signos de demencia en Nixon en el verano de 1974, y preocupados de que pudiera lanzar una aventura militar, el propio gabinete de Nixon, con base a la Enmienda 25va de la Constitución, le ordenó al Pentágono que ignorase cualquier orden que pudiera darles. Poco después, una comisión de republicanos importantes visitó a Nixon y le dijeron que tenía que renunciar, lo cual hizo.

La Enmienda 25va dispone cómo destituir a un Presidente que "es incapaz de desempeñar las facultades y deberes de su cargo" por motivos físicos o mentales. Nunca se ha necesitado tanto como hoy; no hay mayor desquiciamiento moral que el plan de Obama para lanzar una guerra termonuclear. Si eso sucede, quienes se rehúsan a actuar para destituir a Obama son los responsables. ¿Están congelados porque le temen al asesino y nazi que es? La guerra se pierde por flaquear.