Altos mandos del Pentágono temen que el detonador nuclear de Obama puede iniciar una guerra mundial

21 de agosto de 2015

21 de agosto de 2015 — Fuentes cercanas al Secretario de Defensa y al Estado Mayor Conjunto confirmaron que hay un temor creciente de que el Presidente Obama pudiera desatar una guerra termonuclear con Rusia, y que el despliegue previsto de una nueva generación de armas nucleares tácticas hacia Europa es precisamente el tipo de provocación que funcione como un “cable detonador” que puede llevar a un conflicto estratégico total.

De acuerdo a una fuente de EIR, oficiales del alto mando están evitando hacer cualquier declaración pública sobre estos temores, pero cada vez están más preocupados de que el Presidente Obama pueda tomar alguna acción contra Rusia, que pueda conducir en una escalada a una guerra general.

Una fuente señaló que, aún cuando sus críticos más agudos reconocen que el Secretario de Defensa, Ashton Carter, es un experto en guerra nuclear y política de desarme, no hay nadie en la Casa Blanca con cualquier grado de competencia para refrenar a Obama e impedir que haga algo insensato. Durante el primer período de Obama, Gary Samore, un ex asesor presidencial del gobierno de Clinton sobre política nuclear, fue el Coordinador de la Casa Blanca para Control de Armas de Destrucción Masiva. Él trabajó en los Laboratorios Lawrence Livermore, en la Corporación RAND, y en una cantidad de entidades dedicadas a la política de armas nucleares. Hasta los críticos de Samore reconocen que él estaba bien informado sobre el tema, y cuando dejó el gobierno de Obama, junto con otros miembros del antiguo personal del gobierno de Clinton, no hubo nadie que lo substituyese y que tuviese algo de conocimiento sobre guerra nuclear y medidas para evitar la guerra.

De acuerdo a una fuente cercana al Estado Mayor Conjunto, el Presidente Obama está preparado para desplegar 748 armas nucleares tácticas B-61-12 mejoradas a Europa continental, todas dirigidas contra Rusia. Rusia también ha desplegado armas nucleares de campo de última generación al frente occidental, en respuesta al despliegue del sistema de misiles antibalísticos del gobierno de Obama junto con todas las demás provocaciones.

En medio de la crisis económica de los países europeos de la OTAN, y los recortes presupuestales en materia de defensa en Estados Unidos, junto con fuga de recursos de las fuerzas convencionales en Europa desviadas al “pivote de Asia”, crece el peligro de que se quieran utilizar armas nucleares tácticas como si fueran armas de “primer recurso”, integradas en los comandos de las fuerzas convencionales en Europa.

Bajo estas condiciones detonantes, el peligro de que el Presidente Obama siga en el cargo se convierte en un peligro existencial. Como lo ha advertido Lyndon LaRouche repetidamente en las últimas semanas y meses, Obama está dispuesto a correr el riesgo de un holocausto termonuclear en su creencia ilusa de que puede fanfarronear frente al Presidente Putin para someterlo a las exigencias angloamericanas. Bajo esas circunstancias, Obama tiene que ser destituido del cargo en base a la Enmienda 25va antes de que se desate una aniquilación termonuclear.