Una crisis de desintegración mayor a la que enfrentó FDR; se tienen que tomar las medidas correctas, pero ya

25 de agosto de 2015

25 de agosto de 2015 — El director fundador de EIR Lyndon LaRouche pronosticó lo que está sucediendo ahora, “la mayor crisis financiera de la historia moderna”. Durante el fin de semana señaló en discusiones públicas lo que ya era evidente para él desde el viernes: que había ocurrido el crac más grande en la comunidad financiera transatlántica de la historia moderna, y que se pondría de manifiesto muy rápidamente.

Eso es lo que planteó el comentario editorial de este portal el lunes (¿Tienes la valentía para enfrentar la verdad y actuar a tiempo?) y el mismo lunes se confirmó el pronóstico de LaRouche y se seguirá confirmando en los próximos días.

Las instituciones de Wall Street están evaporándose por completo. Se trata del derrumbe del sistema financiero, del cual no es posible ninguna recuperación normal. Solo medidas extraordinarias como las que ha definido LaRouche pueden resolver la situación, pero no salvar a Wall Street. El grado de destrucción a las vidas de la población en Estados Unidos, y de toda la región transatlántica, y del futuro de sus hijos, es mucho peor de lo que sucedió antes, incluso en el precedente de la Gran Depresión.

La desintegración no se cura con ningún “rescate” ni “salvataje” o cualquier esquema similar. Se tiene que cerrar a Wall Street ya.

La crisis puede tener un resultado optimista, si el pueblo de Estados Unidos se organiza en apoyo a las medidas necesarias ya, y se establece una cooperación internacional.

Es necesario hacer una limpia siguiendo el modelo de Franklin Roosevelt, para eliminar esos activos sin valor y cerrar esos bancos de Londres y Wall Street, como lo hizo Franklin Roosevelt con sus primeras medidas luego de su toma de posesión en 1933. El principio de la ley Glass-Steagall es el principio sobre el cual se tienen que dar estos pasos, a fin de evitar el pánico y el caos.

Esta crisis es mucho mayor de la que enfrentó Franklin Roosevelt. Como lo señaló LaRouche el lunes por la mañana, mientras los mercados financieros se hundían como él había dicho que sucedería: “Tenemos que eliminar todas las obligaciones de deuda de las categorías que se están cayendo ahora. ¡Cerrar a Wall Street! Ahora tenemos que retornar a la política de Franklin Roosevelt para hacer frente a la crisis de Wall Street esta vez. Pero esta crisis de Wall Street es mucho mayor de la que enfrentó él. Esta vez es global, desde el centro transatlántico de la desintegración. Hay mucha más deuda sin valor. Tenemos que dar los pasos correctos, y hacerlo ya”.

Lo que se necesita es la creación inmediata de un nuevo sistema de crédito, como lo hizo Franklin Roosevelt, para restaurar la productividad y el trabajo productivo, atacar las grandes necesidades de la infraestructura moderna y hacer frente a la carencia de capacidades productivas, en especial entre los jóvenes. Tenemos que restaurar la confianza del pueblo estadounidense, la cual se ha arruinado con la destrucción de sus empleos y de sus capacidades.

Esta es la peor crisis de desintegración financiera de nuestra historia. De hecho, los “100 primeros días” de una nueva Presidencia deben empezar ya; estas acciones no se pueden tomar con Barack Obama, propiedad de Wall Street, en el cargo.

“Estamos al borde de una Tercera Guerra Mundial termonuclear, a menos que podamos parar a Obama”, dijo LaRouche. “Y la clave para la respuesta, es la crisis de desintegración financiera. Hay que restaurar la confianza del pueblo estadounidense, sacando a Obama del cargo”