Palabras de Lyndon LaRouche, en la celebración de su 93 cumpleaños

9 de septiembre de 2015

6 de septiembre de 2015 — Amigos y asociados de Lyndon LaRouche se reunieron este domingo 6 para celebrar su 93er aniversario, que se cumple el 8 de septiembre. Entre canciones, poesía y saludos de varias partes del mundo, y una declaración especial por el reciente fallecimiento de Amelia Boston Robinson, querida amiga de Lyndon y Helga LaRouche, quien falleció el 26 de agosto a la edad de 110 años, Lyndon LaRouche dijo las siguientes palabras de saludo:

Bien, hemos llegado a una parte de la historia muy interesante. En el período reciente, hubo un cambio que lo inició Putin, y en segundo lugar, China. Y esta operación, esta operación dual, ha definido una nueva condición de la economía de Estados Unidos, porque lo que sucede ahora, es el cambio que está a punto de suceder; no sabemos cual será el resultado exacto pero sabemos que el cambio está a punto de llegar. Y la cuestión ahora es la esperanza de que vamos a sacar a Obama del cargo [aplausos], y lo haremos a tiempo como para forzar un cambio en la política de Estados Unidos.

Sin eso, si Obama persistiera, en su dominio y determinación, la amenaza sería la de una guerra termonuclear. Y una guerra termonuclear hoy día, el tipo de cosa que Kennedy trató de evitar y que negoció y defendió durante la Crisis de Cuba, es mucha mayor de lo que Kennedy vio y enfrentó. Esta se llevaría ala mayor parte de la población del planeta, ¡y muy rápido! Porque ya no pueden haber guerras termonucleares generales...

No podemos tolerar otra guerra termonuclear; hay que pensar sobre lo que hizo MacArthur, cuando se encontró con que su gobierno lanzaría un par de conjuntos de bombas de guerra termonuclear sobre Japón. Nunca hubo razón para ello, una buena razón, para bombardear a Japón. Japón estaba totalmente derrotado y aplastado en ese momento. Y MacArthur había logrado la victoria. Pero lo que sucedió, es que luego pasamos a la idea de librar una guerra termonuclear como tal...

Ahora hemos llegado a un período de tentativas de guerra termonuclear otra vez. Nos encontramos en una fase que pende hacia una guerra termonuclear, iniciada principalmente por el Presidente de Estados Unidos, Obama. Y por lo tanto, la cuestión es si vamos a tener éxito en eliminar esta amenaza. Porque si fuese a ocurrir, lo que sucedería sería el lanzamiento de una guerra termonuclear en una escala mucho más allá de lo que haya sucedido antes. Y probablemente en una cuestión de horas, la mayoría de la especie humana sería eliminada en una reacción en cadena. En eso estamos. Esto es lo que está indeciso.

Pero mientras tanto, hay tendencias prometedoras para impedir que esto suceda. Pero lo que ello exige es que se saque a Obama del cargo, porque si el sigue a cargo del gobierno de Estados Unidos, ocurrirá una guerra termonuclear, y va a quedar muy poca gente viva, después de las pocas horas del lanzamiento de una guerra tal por órdenes de Obama. Rusia estaría en posición de aplastar a Estados Unidos, no en contra de Estados Unidos, pero contra el instrumento, Obama.

Y esa es la decisión que ha tomado Rusia. No de lanzar una guerra realmente, sino solo de actuar para derrotar las fuerzas que hayan lanzado esa guerra termonuclear.

Ahora ha llegado el momento, China ha adelantado una política que ya había sido planteada por Putin, y eso es lo que se vio en el caso de China la semana pasada.

Así que estamos en este tipo de período de la historia. Han sucedido cosas buenas. Hubo algo que sucedió en Alemania. Hubo una masa de personas que fueron llevadas a través de las aguas, a morir, o de morir de otras formas; morir de hambre, morir ahogados, cosas crueles. Y de repente, en el transcurso de la semana, de repente una buena parte de Alemania tomó la decisión de abrir las puertas en socorro de las personas que necesitaban ayuda de la población alemana.

Y esta es una buena señal, porque en Alemania hay muchas tendencias, pero esta fue una muy buena señal, porque el hecho mismo de que el gobierno alemán, o las fuerzas del gobierno alemán hagan esto, hagan este cambio, indica una señal de que pronto puede ocurrir algo mejor.

Y ese es realmente el mejor mensaje que tengo ahora. Yo creo que es el mejor mensaje que cualquiera pueda transmitir ahora. Peor la cuestión es que tenemos que operar con la valentía, operar en términos de entender lo que han sido las amenazas y que probablemente seguirán siendo. Y yo me encuentro en esta edad de mi vida, en la que tengo que experimentar eso. No tiene tanta diferencia para mí, en lo personal. Tiene una gran diferencia para mí por el bien de la humanidad en general.

He llegado a una buena edad, como saben, en la vida. [Risas] y mis enemigos están sumamente concientes de eso, y han de ayudarme para que no sobreviva. Pero, ese es el tiempo, estamos en este tiempo; y es un tiempo muy sombrío, porque los hechos, según yo los conozco son claros. No se han sacado todavía las conclusiones a plenitud, pero la amenaza sigue. Y la consciencia de la amenaza misma, o la consciencia de las proporciones y aspectos de la amenaza, es algo que es suficiente para inspirar a más estadounidenses, en particular, que nunca antes en los tiempos recientes, para reconocer que esta es la situación. Y es la gente en Estados Unidos, principalmente, quienes, a pesar de todo lo demás que esté mal por lo que han hecho o dejado de hacer, realmente no quieren que haya una guerra termonuclear. Y tenemos una señal ahora, en Europa y otras partes, de que Obama representa pura maldad satánica; él lo aprendió de su padrastro; pero él está a punto de ser destituido, esperamos; y debe de suceder pronto.

Pero estamos aquí parados, preparándonos para la esperanza de que ocurrirán las acciones que impedirán este tipo de guerra; porque el resto del mundo en general no quiere tal guerra.

Y ese no es un buen mensaje para este día en muchos sentidos, pero es el mejor que les puedo dar ahora mismo.