Obama camina hacia la trampa de Putin en Siria

9 de septiembre de 2015

9 de septiembre de 2015 — Fuentes de Washington confirmaron a EIR que el Presidente Obama ha rechazado la intervención del Presidente ruso Vladimir Putin en contra del Estado Islámico dentro de Siria, y como era predecible está tratando de subvertir los esfuerzos rusos. A fines de la semana pasada, Obama se comunicó a través del Secretario de Estado de EU, John Kerry, con el ministro de Relaciones Exteriores ruso Seguei Lavrov, para decirle que Estados Unidos se opone a cualquier acción militar rusa en apoyo del gobierno de Assad en Damasco. El mensaje de Obama que transmitió Kerry fue que la acción de Rusia "no es productiva" y que en vez de eso, Rusia se debería unir a la "coalición" encabezada por Estados Unidos. Además, la Casa Blanca ha ordenado que se presione a todos los aliados de Estados Unidos para negarle a Rusia autorización para que sus aviones rumbo a Siria vuelen sobre su espació aéreo, y ya le han dejado sentir esa presión a Grecia y a Bulgaria.

Lyndon LaRouche señaló ayer que Obama camina derechito hacia la trampa de Putin en Siria. El Presidente Putin ya ha decidido intervenir para preservar el Estado sirio y el gobierno de Assad. Los "asesores" militares rusos ya están en el país, y está llegando equipo militar ruso más avanzado a Siria, con el objetivo de habilitar a los sirios para lanzar una guerra convencional a escala total contra el Estado Islámico. De acuerdo a una fuente estadounidense, los drones rusos de vigilancia ya han mapeado el territorio que controlan el EIIS y el Frente Nusra, así como los demás grupos rebeldes que respalda Occidente. Obama se verá enfrentado cada vez más con la exposición de su apoyo al EIIS o capitular ante las operaciones rusas. De cualquier modo, Putin ya ha tomado la decisión y no va a retroceder, subrayó LaRouche. Obama no puede manejar una acción firme por parte de Rusia, y se dirige a un colapso sicológico. Putin ha decidido aplastar al EIIS y Obama no puede manejar eso.

LaRouche señaló que la acción de Putin en Siria es congruente con la creciente cooperación entre Rusia y China, como se evidenció en el desfile del Día de la Victoria el 3 de septiembre pasado en Pekín, en donde Putin estuvo de lado del Presidente chino Xi Jinping todo el tiempo.