Gritos de pánico por más EC en el trasatlántico y en Japón

11 de septiembre de 2015

11 de septiembre de 2015 — El economista en jefe del Banco Mundial, Kaushik Basu, advirtió el 9 de septiembre que la Reserva Federal podría causar "pánico y trastornos sociales y turbulencias en las economías con mercados emergentes" si eleva las tasas de interés en EU la próxima semana. Lo respaldaron el ex Secretario del Tesoro, Lawrence Summers, el economista Paul Krugman y muchos otros. Aunque insinúa que la Reserva pudiera estar atacando a dichas naciones y a Brasil y los países de la ASEAN, Basu en realidad representa el pánico que hay entre los mercados quebrados de Wall Street, Londres, Frankfurt y Tokio. Con tono cuidado dijo "La economía del mundo se ve con tantos problemas, que si Estados Unidos entra con una maniobra rápida en medio de todo esto, siento que va a afectar a los países de una forma bastante severa".

El legislador del partido LDP y asesor del primer ministro Abe, Kozo Yamamoto, pidió un aumento en el programa de Emisión Cuantitativa (EC) de Kuroda, director del Banco Central de Japón, en otros 10 billones de yenes (unos $90 mil millones de dólares), luego de que las estadísticas de agosto de Japón mostraron otra caída seria en las órdenes de máquinas, las exportaciones y la inflación. La bolsa de valores de Japón, la más volátil en el mundo desde mediados de julio, perdió 500 puntos en minutos después de la apertura. El economista Krugman, considerado como un autor destacado de los programas de EC y de "estímulos" de Abe, fue citado el 9 de septiembre diciendo que él se temía que todo el programa había fracasado.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE) Mario Draghi implicó enérgicamente que iba a haber más EC, en su conferencia de prensa la semana pasada, y que los miembros de Bélgica y Francia en la Junta Directiva del BCE lo habían solicitado directamente.

Las bolsas de valores de Wall Street, Londres, Frankfurt y Tokio se están pareciendo cada vez más a los pacientes en estado crítico al borde de la muerte, donde los equipos de emergencia de sus bancos centrales los rondan las 24 horas del día.

China, tomando un enfoque opuesto, esencialmente cerró el mercado de futuros del índice de acciones en Shangai, en donde ha cesado prácticamente toda actividad.