El entrenamiento y asimilación de refugiados refleja el cambio cultural y político de Alemania

18 de septiembre de 2015

18 de septiembre de 2015 — Uno de los reflejos más claros del viraje cultural y político que está ocurriendo en Alemania, es la propuesta de la Canciller Angela Merkel, respaldada por las organizaciones empresariales e industriales de la nación, para entrenar e integrar rápidamente a la fuerza laboral a los cientos de miles de inmigrantes que están entrando al país.

Merkel ya anunció que se propone acelerar el proceso de asilo, para que a quienes se les permita estar entren a formar parte más fácilmente de la fuerza laboral. El diario New York Times informó ayer que el gobierno ha destinado 2 mil millones de euros para las clases del idioma alemán para los que estén buscando empleos. A principios de esta semana, las cuatro principales asociaciones de empresarios, en representación de cientos de miles de compañías, apoyaron públicamente el llamado para que se les expedite el ingreso a los refugiados al mercado laboral y al entrenamiento de un oficio y del idioma.

Alemania tiene una población envejecida y sufre de una severa escasez de mano de obra, con casi 600,000 puestos de trabajo vacantes. Alexander Wilhelm, de la Confederación de Asociaciones de Empresarios de Alemania, le dijo al NY Times: "Nosotros no consideramos que existan evidencias de que los refugiados van a robar puestos de trabajo. Tenemos un subempleo históricamente alto y ofertas de empleos históricamente altas. Así que por el momento, el mercado laboral es capaz de dar nuevas oportunidades". Muchos de los refugiados, especialmente los sirios, tienden a ser jóvenes y bien educados.

Nadie dice que éste vaya a ser un proceso simple y fácil, pero la Canciller Merkel y los dirigentes empresariales pusieron de ejemplo cómo los trabajadores de Alemania Oriental fueron asimilados a una economía nacional después de la reunificación de Alemania. La semana pasada, grandes empleadores como la empresa automotriz Daimler, pidieron pasar por alto las leyes laborales alemanas para que los que buscan asilo puedan ponerse a trabajar rápidamente. Los empresarios no solo ven esto como una forma de aliviar la escasez laboral sino también como una forma de integrar a estos seres humanos en la sociedad alemana. "Tenemos que incluir a los refugiados en la fuerza de trabajo, y no simplemente dejarlos en las calles" dijo Gernot Hein, vocero de la compañía industrial ZF Friedrichshafen.