Están diseñando el esquema de rescate externo y rescate interno de la banca griega

21 de septiembre de 2015

21 de septiembre de 2015 — La oligarquía financiera europea se enfrentará al nuevo gobierno griego que llega al poder después de las elecciones del domingo 20 de septiembre, con una muy real posibilidad de imponer un rescate interno bancario (estilo Chipre) que va a acabar de una vez por todas con la economía griega.

El periódico griego Kathimerini informó hoy que los acreedores griegos están presionando a Grecia para que use la cabalidad del fondo de rescate bancario por 25 mil millones de euros para recapitalizar a los bancos griegos. Esto constituiría una "súper capitalización", supuestamente dirigida a bregar con la cartera vencida (NPL, en inglés). Esta eliminación de la cartera vencida de la contabilidad de los bancos, significaría que estos préstamos se transferirían a un departamento especial, creado dentro de los bancos bajo la dirección de la Troika, en donde el banco va a tomar todas las acciones legales para apoderarse de activos para cobrarse estos préstamos.

Para facilitar el cobro de la deuda, la Troika ha forzado a Grecia a aprobar una legislación para "agilizar" los procedimientos de quiebra en lo que constituye un tribunal irregular y arbitrario para los deudores. Fuentes conocedoras del derecho le dijeron a la EIR que en los tribunales del derecho civil, que es donde se tratan los juicios por deudas, se limitaron severamente los derechos de los deudores. Cosas como la práctica común hasta ahora del testimonio de testigos expertos, ahora se ha prohibido. Esto significa que más personas van a ser arrojadas de sus hogares en tanto que los inversionistas extranjeros se van a adueñar de una enormidad de bienes raíces griegos. Es más, esta supuestamente llamada eliminación contable será financiada con dinero de los contribuyentes griegos dado que los 25 mil millones de euros del fondo forman parte de la montaña de deuda de Grecia.

Kathimerini va más allá, e informa que no está justificada económicamente esta "súper capitalización" para los bancos que la van a recibir; no la necesitan. No es más que una decisión política basada en el supuesto de que la Troika no confía en que el nuevo gobierno que va llegar al poder, implemente cabalmente las demandas de rescate.

Kathimerini señala que "el problema con el plan de súper capitalización es que como proyecto, sus bases son políticas y no financieras". Además, "el argumento de los inversionistas y accionistas bancarios es que los acontecimientos en la economía griega de los meses recientes no justifica los requerimientos de capital de 25 mil millones de euros", sino que, en realidad, lo que se necesitaría son 9,400 millones de euros.

El gran debate es sobre si habrá un rescate interno de los depósitos, conforme los nuevos reglamentos de la UE. Hasta ahora los acreedores han dicho que no, dado que un rescate interno arrasaría totalmente con lo que queda de las pequeñas y medianas empresas griegas.