Cobra forma el hasta ahora amorfo estallido en los bienes básicos

29 de septiembre de 2015

29 de septiembre de 2015 — Una de las dos compañías que se ha estado especulando desde ayer que pudiera enfrentar la quiebra es la Volkswagen, algo que pudiera resultar poco probable, pero que, si ocurriera, tendría efectos serios sobre la economía industrial de Alemania. La otra es Glencore, la empresa comercializadora de bienes básicos más grande del mundo, con sede en Zurich. Esta amenaza es inmediatamente aún más real y tiene que ver con una enorme exposición en derivados financieros relacionados con bienes básicos y crediticios, algo parecido a la aseguradora "AIG" que quebró en 2008, y que pudiera desencadenar el crac financiero trasatlántico.

Los 22 bienes básicos del Índice de Bienes Básicos de Bloomberg han caído casi sin control de 120 puntos de valor en el Índice a fines del 2014 a 85 puntos actualmente. Todas las unidades de investigación de Wall Street están pronosticando que la caída va a continuar.

Glencore (originalmente el vehículo especulativo criminal de Mark Rich para saquear a Rusia y al CIS en los 1990), es a la vez la corporación en bienes básicos más grande y también la más apalancada (es decir, endeudada). En su contabilidad tiene una deuda neta de $30 mil millones de dólares y también tiene $19 mil millones en pasivos, o valores de riesgo, en unos $2 billones en valores nominales en derivados; y obviamente tiene más exposiciones con derivados extrabursátiles y fuera de la contabilidad. La compañía ha estado negociando la venta de activos para tratar de evitar sus bonos sean degradados a chatarra y evitar la insolvencia. Si se le degrada por debajo del nivel de inversión, las pérdidas en derivados pasarían a todas sus contrapartes, como en el caso que desató el rescate de la AIG por $180 mil millones.

Las acciones de Glencore cayeron un 30% solo el lunes, lo que desató caídas del 2% en los principales índices bursátiles europeos y estadounidenses. El costo de un derivado de permuta por incumplimiento crediticio (CDS como se conoce) para "asegurar" el bono Glencore por $10,000, se elevó un 35% en un día a $1,400 por adelantado más primas sobre el derivado. Esta es la característica típica de las firmas que se considera tienen problemas serios en el manejo de su deuda.