Un Obama furioso se ve forzado a tratar con Putin

30 de septiembre de 2015

30 de septiembre de 2015 — La reunión de 90 minutos entre los Presidentes Barack Obama y Vladimir Putin, que finalmente se celebró ayer, no fue una reunión personal, sino un asunto formal de cinco o seis funcionarios por cada nación —el Ministro de Relaciones Exteriores Serguéi Lavrov y el Secretario de Estado John Kerry entre ellos— flanqueando a sus presidentes sentados frente a frente en lados opuestos de una larga mesa.

Obama no dijo nada sobre la reunión después de que concluyó, dejando que un "funcionario del gobierno de alto nivel" no identificado, diera un informe breve más luego esa tarde, y dijo que la reunión había sido "productiva" y "enfocada" en tratar principalmente los casos de Ucrania y Siria. Sin embargo, el funcionario público no identificado si dijo que se había establecido una coordinación militar ruso-estadounidenses sobre las operaciones en Siria, lo que anteriormente la Casa Blanca de Obama había impedido totalmente. Según el resumen del informe del funcionario hecho por la National Public Radio, los dos Presidentes "acordaron que sus fuerzas armadas mantuvieran comunicaciones unas con otras con el fin de 'evitar conflictos' " en las operaciones en Siria.

A diferencia de la Casa Blanca, el Kremlin subió fotos de la reunión en su portal electrónico y el Presidente Putin celebró una conferencia de prensa con periodistas rusos en las Naciones Unidas al concluir la reunión. Putin también caracterizó la reunión como "muy productiva, seria y, sorprendentemente, muy franca" y expresó su perspectiva de que había sido muy útil, aunque fue muy franco sobre el peligroso estado constante de las relaciones ruso-estadounidenses y quién es responsable por ese estado:

"Desafortunadamente, las relaciones entre Rusia y Estados Unidos están en un punto bastante bajo; esto está claro sin tener que hacer yo un comentario al respecto. Pero no fue por iniciativa nuestra que se creó esa caída en las relaciones entre Rusia y Estados Unidos. Esta es la posición de nuestros socios estadounidenses. ¿Es esto bueno o malo? Yo creo que es malo, tanto para las relaciones bilaterales como para los problemas globales. Pero esa fue una decisión que tomó Estados Unidos.

"Nosotros siempre hemos estado preparados para establecer contactos y restablecer totalmente nuestras relaciones", agregó. "En cuanto a la reunión de hoy, fue muy útil y, lo que fue particularmente placentero, fue muy sincera. Yo creo que nuestros socios estadounidenses explicaron bastante claramente su posición en muchos temas, entre ellos cómo arreglar la situación en Ucrania y Siria, así como también en general en el Medio Oriente. En verdad, por sorprendente que esto sea, tenemos muchos puntos y opiniones en los que coincidimos sobre todos estos temas. También tenemos diferencias, sobre las que acordamos trabajar conjuntamente. Yo espero que este trabajo sea constructivo".

Putin destacó la importancia del proceso de Minsk en Ucrania. En cuanto a Siria, dejó en claro que la política de cambio de régimen de Obama y la insistencia en que Bashir al-Assad tiene que salir de su cargo antes de hacer cualquier otra cosa, sigue siendo la diferencia central.

Putin reiteró a los periodistas rusos que Rusia no va a ceder en el principio de soberanía nacional. Informó que él discutió con Obama el hecho de que los bombardeos de Estados Unidos, Francia y Australia en Siria son ilegales, ya que no existe ni una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, ni una invitación del gobierno legítimo que los respalde. En cuanto a Assad: "Yo le tengo un gran respeto a mis colegas, tanto al Presidente estadounidense como al Presidente francés, sin embargo, hasta donde yo sé, no son ciudadanos de la República de Siria, y por lo tanto no deben tomar parte en determinar el futuro del liderato de otra nación. Este es un problema de los sirios".

Rusia "no descarta nada, pero si actuáramos, sería en estricto cumplimiento con las normas del derecho internacional", dijo Putin.