Denuncian a Schellnhuber porque "detesta a los humanos"

7 de octubre de 2015

7 de octubre del 2015 — Hans Joachim Schellnhuber, Comendador de la Orden del Imperio (CBE, por las siglas en inglés) también conocido como el "papa del imperio británico para la despoblación", fue señalado como uno de los autores principales de la encíclica genocida del Papa Francisco Laudato Si', en dos comentarios críticos de esa encíclica, publicadas en los primeros día de octubre.

"The Pope's Fallible Fables" (Las fábulas falibles del Papa) de Rich Berdan, publicado en el Jewish Voice de la Ciudad de Nueva York el 1 de octubre, critica la alianza del Papa Francisco y el 'taimado líder" de Barack Obama para promover historias alarmistas sobre el colapso inminente de la Madre Tierra a consecuencia de las actividades del ser humano. Berdan señala el papel de Schellnhuber, proponente de un gobierno mundial y "de quien se sabe comentó en el pasado que el planeta está sobrepoblado por seis mil millones de personas".

Paul Driessen, quien fuera un ecologista militante y colaboró recientemente con LaRouchePAc en agosto, atacando el fraude del cambio climático antropogénico, publicó un artículo en Townhall, sitio electrónico conservador, el 3 de octubre. En el artículo titulado "A Conversation... or a Lecture?" (¿Una conversación... o un sermón?), Driessen ridiculiza al Papa Francisco (y a la EPA de la Casa Blanca) por negarse a permitir una discusión "sobre la cuestión más fundamental de todas: ¿están ocasionando los seres humanos la crisis del clima?".

Por ejemplo: quienes hacen campaña en torno al cambio climático afirman que los huracanes y las tormentas aumentarán en número, intensidad y duración a consecuencia del CO2. "Sin embargo este año es la primera vez desde 1914 que, hasta el 22 de septiembre, no se formaron huracanes en el Atlántico occidental, el océano Caribe, o el golfo de México. Y hasta el 3 de octubre cuentan 517 semanas desde que un huracán de categoría 3-5 golpeó a Estados Unidos; eso es un récord que data al menos desde el año de 1900".

Driessen señala lo que significan para la vida humana esas mentiras: "El carbón, el petróleo y el gas natural comenzaron a reemplazar a la madera, al aceite de ballena, a los molinos de agua, a los caballos y al trabajo humano, hace menos de dos siglos. Desde entonces, hemos podido sacar de la pobreza extrema, de enfermedades terminales, de la muerte por hambruna y la muerte prematura, a miles de millones de personas. La esperanza media de vida global se elevó unos escasos 30 años (48 en las naciones más ricas) en 1900, a 71 años hoy día. Las familias estadounidenses con seguro social ahora viven mejor que los reyes de 1900.

"Durante los últimos 25 años, de nuevo, gracias más que nada a los combustibles derivados del carbón, casi 1,500 millones de personas recibieron finalmente la increíble bendición de la electricidad. Más todavía, 1,300 millones de personas (equivalente a Estados Unidos, Canadá, México y Europa) dependen completamente para darse calor y para cocinar, de la madera, el carbón vegetal, y estiércol. Cada año, de 4 a 6 millones de personas (en especial mujeres y niños) mueren a consecuencia de enfermedades de los pulmones y los intestinos, por respirar el humo de fogatas y por carecer de agua limpia, refrigeración y comida en buen estado".

Negarles el acceso a los combustibles fósiles en nombre del cambio climático "es hacer la guerra en contra de las mujeres, los niños, los trabajadores y los pobres", escribió (el énfasis es del original).