El príncipe Bandar y el 11 de septiembre

22 de junio de 2007

<body><div id="article"><tr><td height="23" valign="middle" width="184"></td><td height="23" valign="middle" width="185"></td></tr><h1>El príncipe Bandar y el 11 de septiembre</h1><p>21 de junio de 2007 (LPAC) -- Entre abril de 1998 y mayo de 2002, el embajador saudita en los Estados Unidos y su esposa le entregaron entre 51.000 y 73,000 dólares en efectivo y en cheques de cajero a dos familias del sur de California, quienes a su vez financiaron a por lo menos dos de los secuestradores de aviones del 11 de septiembre. El caso fue investigado por la Comisión del 11 de septiembre en EU, pero nunca se aclaró totalmente y sigue siendo, hasta la fecha, una de las grandes incógnitas sobre quién respaldó el peor ataque terrorista que haya ocurrido en territorio norteamericano.</p><p>Según diversos reportajes periodíticos y los informes de la Comisión del 11 de septiembre, un nacional saudita de nombre Osama Basnan le escribió a la embajada saudita en Washington D.C., solicitando ayuda para su esposa, Majeda Dweikat, quien necesitaba una operación por un problema con la tiroides. El príncipe Bandar bin-Sultan, embajador saudita, le envió un cheque por $15,000 a Basnan. A partir de diciembre de 1999, la princesa Haiga, esposa del príncipe Bandar, empezó a enviarle regularmente cheques de cajero mensuales a Majeda Dweikat, en cantidades que iban desde $2,000 hasta $3,500. Muchos de estos cheques fueron entregados, a su vez, a Manal Bajadr, esposa de Omar al-Bayoumi, otro saudita que vivía en el área de San Diego.</p><p>Alrededor de Año Nuevo del 2000, otros dos nacionales sauditas, Nawaf Alhazmi y Khalid Almihdhar, llegaron al aeropuerto internacional de Los Angeles, en donde al-Bayoumi los recibió, les proveyó de efectivo y les facilitó un departamento, tarjetas del Seguro Social y ayuda financiera adicional. Al-Bayoumi también le ayudó a los dos sauditas a incribirse en unas escuelas de vuelo en Florida. Dos meses antes de los ataques del 11 de septiembre del 2001, al-Bayoumi se mudó a Inglaterra y poco después de esto, desapareció del todo. Pero antes de desaparecer, y pocos días después de los ataques del 11 de septiembre, agentes de la Nueva Scotland Yard, trabajando junto con el FBI, allanaron el departamento de al-Bayoumi en Inglaterra y encontraron papeles escondidos debajo de las tablas del piso, según la revista Newsweek, que tenían los números telefónicos de varios funcionarios de la embajada saudita en Washington.</p><p>En la comunidad árabe en el área de San Diego se sospechaba que al-Bayoumi era agente de la inteligencia saudita, encargado de vigilar a los residentes sauditas, especialmente a los estudiantes sauditas que asistían a universidades del sur de California.</p><p>Varias fuentes le han dicho a los investigadores de la revista Executive Intelligence Review que desde hace mucho tiempo también se sospechaba que Basnan era agente de los servicios de inteligencia extranjeros de Arabia Saudita. Según las fuentes, Basnan fue arrestado por posesión de drogas en el sur de California y el gobierno saudita intervino para hacer que se desecharan los cargos, y Basnan también era amigo de Alhazmi y Almihdhar antes de que ambos se mataran en el Vuelo 77 de American Airlines, que se estrelló en el Pentágono. En cierto momento, los Basnan, los al-Bayoumi y los dos secuestradores de aviones del 11 de septiembre, todos vivieron en los Departamentos Parkwood en San Diego.</p><p>Tanto el príncipe Bandar como la princesa Haifa negaron haber tenido participación alguna en el financiamiento de los secuestradores del 11 de septiembre y alegan que solamente estaban haciendo un acto de caridad en la comunidad saudita en los Estados Unidos. Los dos copresidentes de la Comisión de Inteligencia del Senado en ese entonces, Robert Graham (D-FL) y Richard Shelby (R-AK) acusaron al FBI de no haber investigado plenamente esta "pista de dinero del 11 de septiembre". Fuentes le dijeron a la EIR que el FBI se negó a permitirle a la Comisión que entrevistara a los investigadores del FBI que habían investigado los vínculos de Basnan y al-Bayoumi.</p><p>En tanto fuentes del Congreso y del poder judicial le insisten a los investigadores de la EIR que se investigaron todas las pistas a fondo y que no se estableció evidencia contundente sobre el involucramiento saudita en el 11 de septiembre, otras fuentes de inteligencia de EU insisten en que muchas áreas importantes de la investigación simplemente se volvieron callejones sin salida, antes de haber llegado a alguna conclusión final. Y estas fuentes informan que algunos de los fondos de al-Yamamah, incluyendo ciertos financiamientos que pasaron por las cuentas en el Banco Riggs en Washington, financiaron la inmigración de miembros de la Hermandad Musulmana a los Estados Unidos, durante los 1980 y 1990. Estas fuentes enfatizaron que ésta no es evidencia contundente, pero sí plantea preguntas no resueltas, especialmente frente al hecho de que los informes de los equipos oficiales de la Comisión del 11 de septiembre contienen un detallado interrogatorio de Khaled Sheikh Mohammed, el supuesto cerebro detrás los ataques del 11 de septiembre del 2001, quien libremente admitió que había sido miembro de la Hermandad Musulmana desde que tenía 16 años de edad.</p></div></body>