Circula nuevo volante de LaRouche: ten las 'agallas' para salvar a general motors

10 de may de 2005

<body><div align="center" class="style31"><tr><th align="left" class="style34" scope="col" valign="top">Envíalo a un amigo</th><th align="right" class="style34" scope="col" valign="top"></th></tr><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular"><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular"><span class="style37"></span></font></font><p class="style37"><span class="style38"><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular"><span class="style34"></span></font></span></p><div align="left"><h4 align="center" class="style32"></h4><p align="center" class="style38"><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1">Circula nuevo volante de LaRouche:<br /></font><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular">TEN LAS 'AGALLAS' PARA SALVAR A GENERAL MOTORS</font></p><h4 align="left" class="style32"><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular">11 de mayo de 2005</font><br /><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1">El pronóstico que hizo Lyndon LaRouche a fines de febrero, de que la burbuja de deuda de la industria automotriz de los Estados Unidos estallaría —cuando los economistas "calificados" anunciaban un recuperación acelerada de la economía—, quedó confirmado el 5 de mayo, cuando la empresa calificadora Standard and Poor's bajó la calificación de los bonos de General Motors (GM) y Ford Motor Co., con valor de 453 mil millones de dólares, a la categoría de chatarra. Esto estremeció a todo el mercado de bonos empresariales y, en particular, desestabilizará las tasas de interés que las naciones en vías de desarrollo pagan por su deuda. El casi medio billón de dólares de "chatarra" que suman los bonos de las dos empresas, constituyen cerca del 10% del mercado global de bonos chatarra en lo inmediato. Tan pronto como otra de las agencias calificadoras dé también su fallo, muchos bancos, pensiones y otros fondos, y demás, tendrán que deshacerse —por ley o según las regulaciones— de los bonos de GM y Ford.</font></h4><h4 class="style32"><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1"></font></h4><p><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1">Para LaRouche era claro desde febrero que General Motors, si no es que también Ford Motor Co., y muchas de sus empresas abastecedoras, iban derechito a la bancarrota y al desmantelamiento de las últimas capacidades de máquinas-herramienta e industriales que quedan en la economía estadounidense. El 27 de febrero LaRouche señaló que GM y Ford empeoraban la situación creada por la acumulación de sus enormes deudas a corto plazo, al dar grandes "incentivos" —aun con pérdidas para ellas— para atraer clientes que ya no pueden darse el lujo de comprar carros por la merma de sus ingresos reales. El 3 de marzo LaRouche preguntó: "¿Cuándo caerán GM y GMAC", su brazo financiero?, "¿quién refinanciará esta burbuja, esta estafa de deuda?"</font></p><p><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1">Una serie de trastornos entre el 2 y el 5 de mayo —el cuarto mes de ventas en picada para GM y Ford; la pérdida de acceso de GM a crédito sin garantías; el buitre financiero Kirk Kerkorian rondando a la empresa; y luego la caída sin precedentes en la calificación de la deuda de Ford y GM— pusieron las preguntas de LaRouche sobre el tapete. Él advirtió que las prácticas desesperadas de las gigantes automotrices en cuanto a precios y créditos con incentivos habían creado una burbuja de deuda impagable y sin garantía que, junto con la burbuja de la deuda hipotecaria de los Estados Unidos, está lista para estallar.</font></p><p><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1">Entre tanto, en un llamado al Senado que emitió el 2 de abril y en un folleto que circula en los EU, "Recreate Our Economy" ("A recrear nuestra economía), LaRouche ha explicado cómo se pueden salvar esas capacidades, mediante la intervención del gobierno, para reacondicionarlas para la construcción de nueva infraestructura económica vital, como corredores ferroviarios de alta velocidad.</font></p><p><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1">Ahora el problema de salvar al sector automotriz de la desintegración física está en manos de los congresistas, aunque pocos han reconocido esto de forma pública. El 10 de mayo LaRouche publicó un volante titulado, "Agallas y gobierno", en el que advierte que poderosos intereses financieros internacionales pretenden cerrar "la parte más vital del potencial productivo de la economía nacional de los Estados Unidos", obligando a GM y otras empresas automotrices de los EU a rematar sus instalaciones de producción física. "De imponerse esa componenda, prácticamente garantizará el fin de los EU como una de las principales economías del mundo", advierte LaRouche. El Congreso ya no puede vacilar, y tiene que actuar para que el gobierno federal intervenga la empresa. "Usa tus zapatos políticos para patearlos hacia la experiencia ascendente necesaria", les dice LaRouche a los votantes estadounidenses.</font></p><p><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1">A continuación reproducimos el texto completo del volate publicado por el comité de acción política "LaRouche PAC":</font></p><h4 align="center" class="style32"><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1"></font></h4><p align="center"><span class="style38"><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular">TEN LAS 'AGALLAS' PARA SALVAR A GENERAL MOTORS</font></span></p><h4 class="style32"><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1"></font></h4><p><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1">"Las acciones del general George Washington contra los mercenarios alemanes, al igual que la decisión que tomó Federico el Grande en Leuthen, la valerosa anuencia del zar Alejandro I al consejo de los prusianos para atrapar a las fuerzas invasoras de Napoleón, la decisión del general Douglas MacArthur de desembarcar en Inchon, son sólo emblemáticos de los casos famosos de la historia moderna en los que una situación requirió de una combinación de competencia y coraje por parte de un individuo excepcional, quien actuó contra la falta de una cualidad de capacidad de decisión de mando de una mayoría de los otros dirigentes. La crisis de General Motors representa una crisis nacional de esa clase, en la que la decisión de algún liderato excepcional tiene que sobreponerse al impulso de la mayoría a titubear y vacilar.</font></p><p><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1">"Ahora mismo nuestro Congreso y otros dirigentes vacilan, en momentos en que la crisis de General Motors ha llegado al punto en que el futuro de nuestra nación depende de tener dirigentes con la competencia y las agallas necesarias para tomar una decisión estratégica decisiva. Hasta ahora, ni la dirigencia de nuestro Gobierno ni nuestros partidos políticos han mostrado esa competencia y liderato. Usa tus zapatos políticos para patearlos hacia la experiencia ascendente necesaria.</font></p><p><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1">"Ahora tienes que exigir la calidad necesaria de liderato que actúe de inmediato, antes de que sea demasiado tarde para salvar la amenazada capacidad vital de máquinas–herramienta que representa nuestra industria automotriz nacional.</font></p><p><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1">"Ciertos intereses financieros internacionales poderosos, que actúan en complicidad con elementos del sistema de la Reserva Federal y el Gobierno de Bush, pretenden hacer una componenda sobre General Motors, que prácticamente le pondrá punto final a la parte más vital del potencial productivo de la economía nacional de los Estados Unidos, al tiempo que le roban a los empleados y jubilados de General Motors sus pensiones vitales y otros derechos. De imponerse esa componenda, prácticamente garantizará el fin de los EU como una de las principales economías del mundo.</font></p><p><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1">"Una de las razones principales de la falta de competencia que ahora muestra buena parte de la dirigencia política de nuestra nación, es que la generación encargada actualmente del Congreso y de nuestras empresas industriales es víctima de casi cuarenta años de lavado cerebral en la secta de una sociedad posindustrial. Por esa razón, figuras destacadas del Gobierno y otras instituciones pertinentes ven la crisis de General Motors solamente como otra crisis financiera; no han encarado la realidad de que la cuestión de vida o muerte no es la crisis financiera en sí, sino el peligro de perder nuestras capacidades de producción física más vitales.</font></p><p><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1">"El hecho es que el sistema financiero ya está en quiebra irremediable. El derrumbe financiero más grande de la historia ya está en marcha. Los gobiernos pueden bregar con eso para organizar una recuperación como lo hizo el presidente Franklin Roosevelt. Sin embargo, si acabamos con la estructura de nuestra industria nacional más vital en el sector de las máquinas–herramienta de la industria automotriz, ni Roosevelt podría organizar una recuperación en el transcurso de tu vida.</font></p><p><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1">"Para salvar a la nación tenemos que mantener en su lugar, empleada y funcionando, a la fuerza laboral organizada en torno a la capacidad vital intacta de las máquinas–herramienta de nuestra industria automotriz. Esa decisión tiene que tomarse ya, o muy pronto vendrá el momento en que no podrá tomarse en lo absoluto.</font></p><p><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1">"El Senado de los EU tiene que actuar para hacer que nuestro Gobierno federal intervenga a nuestras principales empresas automotrices hoy quebradas, con el fin de mantener intactas y funcionando en nuestro territorio nacional a la fuerza laboral centrada en las máquinas–herramienta y en las instalaciones de producción de la industria automotriz estadounidense. En algún momento en el futuro la industria, reorganizada en lo financiero, volverá a ser nuevamente propiedad privada independiente de una forma saludable. Mientras tanto, tenemos que salvar a una industria que es uno de los activos estratégicos más vitales de nuestra nación.</font></p><p><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1">"El programa de recuperación necesario diversificará la producción de esa industria, para que incluya lo que al presente son necesidades urgentes de productos aparte de los automóviles, productos que requieren de la clase de capacidad productiva que el elemento de las máquinas–herramienta de la industria automotriz le permite abastecer. Buena parte de este mercado para la producción de la industria involucra áreas de infraestructura económica básica que necesitamos con urgencia. Esa diversificación desempeñará una función clave en ampliar la base de nuestra economía física, de formas que le den marcha atrás al desplome, que ahora acelera, de nuestra cada vez más quebrada economía nacional.</font></p><p><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1">"En cuanto a este asunto, tenemos que actuar ya, como si nuestras vidas dependieran de ello. El futuro económico de nuestra nación, y mucho más que eso, dependen de ese acto".</font></p></div></div></body>