Pinochet y Pinocho: George ‘Enron’ Bush miente sobre el ‘Enron II’

6 de febrero de 2005

<body><div align="center" class="style31"><tr><th align="left" class="style34" scope="col" valign="top">Envíalo a un amigo</th><th align="right" class="style34" scope="col" valign="top"></th></tr><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular"><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular"><span class="style37"></span></font></font><p align="center" class="style38">Pinochet y Pinocho<br />GEORGE ‘ENRON’ BUSH MIENTE SOBRE EL ‘ENRON II’</p><div align="left"><h5 class="style32"> <i>por Paul Gallagher</i> </h5><div>Conozca las mentiras que han propalado Wall Street y Bush sobre la privatización del Seguro Social:<br /><br /></div><div> <b>Mentira número 1: “El presidente Bush nunca dijo ‘privatización’. Él sólo quiere fortalecer el Seguro Social. Sus oponentes quieren asustar a la gente”.</b> <br /><br /></div><div> <b>La verdad:</b> Ésta fue para los incautos durante la campaña electoral, que pensaban que George W. Bush era su señor y salvador personal. Mintió al respecto en múltiples ocasiones, pero después de las elecciones salió en público a exigir la privatización. Todos los miembros de su Comisión Presidencial sobre el Seguro Social fueron seleccionados a dedo <i>en el 2001,</i> a condición de que apoyaran la privatización del Seguro Social.<br /><br /></div><div> <b>Mentira número 2: “Para garantizar que los ahorros para las pensiones de los jubilados de Estados Unidos no se desvíen hacia ningún otro programa, mi presupuesto protege todo el superávit del Seguro social para el Seguro Social, y sólo para el Seguro Social”. Discurso de Bush ante una sesión conjunta del Congreso el 27 de febrero de 2001.</b> <br /><br /></div><div> <b>La verdad:</b> desde entonces los presupuestos de George W. Bush han tomado 509.000 millones de dólares del superávit del fondo del Seguro Social y los han destinado a los gastos generales del presupuesto federal, incluyendo para sus guerras, cosa de cumplir con los recortes de los impuestos de las empresas y estadounidenses adinerados.<br /></div><div>Aunque otros presidentes también han “tomado prestado” los excedentes del Seguro Social, <i>Bush y su padre han sido los únicos dos presidentes que han saqueado cada dólar de superávit que haya entrado al fondo del Seguro Social durante su gestión.</i> En un discurso en el seno del Senado, el senador Harry Reid, demócrata por Nevada, correctamente calificó esto como “desfalco”.<br /><br /></div><div> <b>Mentira número 3: “Pienso que algunos miembros del Congreso deben aprender las lecciones de Chile, en particular lo que toca a cómo administrar nuestros planes de pensión. Nuestro sistema de seguridad social necesita modernizarse”. George W. Bush en Chile en abril de 2001.</b> <br /><br /></div><div> <b>La verdad:</b> La privatización del Seguro Social fue impuesta en Chile por la dictadura militar fascista del general Augusto Pinochet, la que para 1980 ya había destruido al movimiento obrero, deprimido el salario de los chilenos, exiliado y asesinado a los dirigentes de la oposición, y estaba vendiendo las empresas estatales a los banqueros extranjeros, a precio de gallina flaca; luego le entregaron los fondos de pensión públicos a los mismos banqueros. Una generación después, la mayoría de los jubilados chilenos ni siquiera cumplen los requisitos para una pensión mínima con sus “cuentas privadas”, y tienen que depender del raquítico apoyo estatal a los jubilados. El Gobierno chileno, y hasta el Banco Mundial, consideran un fracaso la privatización de la seguridad social en Chile.<br /></div><div>Lo mismo ha fracasado la privatización de los fondos de pensión en la Gran Bretaña.<br /><br /></div><div> <b>Mentira número 4: La seguridad social es un programa estatal inventado en Prusia en el siglo 19, que le impide al empleado ser “dueño” de su propio fondo de jubilación.</b> <br /><br /></div><div> <b>La verdad:</b> La seguridad social la estableció el presidente Franklin D. Roosevelt porque la Constitución de EU ordena al Gobierno de los Estados Unidos “promover el bienestar general”, no promover las inversiones privadas. El Seguro Social salvó a la gente mayor de la indigencia a la que los empujó el derrumbe de la “inversión privada” en los años veinte. Acorde al principio del bienestar general, las generaciones más jóvenes sostienen la seguridad básica de las generaciones mayores en su jubilación, salvándolas de la pobreza, y aportan un excedente en provecho de sus hijos y nietos.<br /><br /></div><div>El Seguro Social ha sido un éxito durante los últimos 70 años, en un lapso de tres generaciones de jubilados en los EU, y para mantener su compromiso en lo futuro sólo se necesitan pequeños ajustes ocasionales en las tasas y el alcance del gravamen. Es la única cosa solvente en la endeudada y deficitaria economía de los EU. Tres cuartas partes de los fondos de pensión de las compañías en la nación, han sido abandonados por las empresas patrocinantes, y el resto está sin fondos; el Seguro Social sigue solvente y confiable. Ha aportado mejores beneficios amplios, con ajustes para el costo de la vida, que los planes de seguro social privados tales como el sistema británico, el “Plan Galveston” de Texas, etc. En cuanto al “modelo chileno” de los privatizadores, ha resultado un desastre total para más de la mitad de la fuerza laboral chilena.<br /><br /></div><div> <b>Mentira número 5: “El gobierno de los EU. no tiene la obligación legal de pagarle a los jubilados prestaciones del Seguro Social”.</b> <br /><br /></div><div> <b>La verdad:</b> La administración del patrimonio y el pago de las prestaciones por parte del gobierno federal, es una obligación de los Estados Unidos estipulada por la ley del Seguro Social de 1935. Los ideólogos derechistas de la privatización del Instituto Cato y otras partes, alegan esto porque quieren que el Departamento del Tesoro siga “tomando prestado” del fondo del Seguro Social sin tener que pagarle, y destruir al Seguro Social por motivos ideológicos. Cualquier argumento en ese sentido por parte del gobierno constituiría una <i>amenaza</i> de recortar las prestaciones.<br /><br /></div><div> <b>Mentira número 6: “El Seguro Social está en crisis. La crisis ya llegó. Hay un déficit de $11 billones de dólares”.</b> <br /><br /></div><div> <b>La verdad:</b> Lo que está en crisis es Wall Street; el dólar estadounidense está en crisis; la economía de los EU y del mundo están en un crisis de desintegración agravada por las medidas del Gobierno de Bush; pero el sistema de seguridad social del presidente Franklin D. Roosevelt no está en crisis. Ninguna agencia competente ha proyectado un déficit de 11 billones de dólares, ni la mitad de eso.<br /><br /></div><div>Pero los recortes de impuestos que hizo Bush a las empresas y personas de mayores ingresos están generando un <i>déficit de 14 billones de dólares a largo plazo en el presupuesto general del gobierno federal.</i> Bush le quiere añadir a la deuda pública de dos a seis billones de dólares para pagar la privatización del Seguro Social, y entregarle a Wall Street las recaudaciones en “cuentas privadas”, para luego pedirle prestado a Wall Street el dinero para pagar las prestaciones de jubilación.<br /><br /></div><div>Si el Gobierno de Bush dejara de crear sus enormes déficit y le pagara al Seguro Social el dinero que impropiamente apropió del fondo del Seguro Social para otros gastos gubernamentales a lo largo de los años, el Seguro Social tendría un superávit cuando menos por otros 40 años, <i>sin modificar la tasa de gravamen a la nómina ni el alcance del mismo</i> . Si un Presidente de los EU, en vez de perder empleos y deprimir los salarios, sabe cómo reiniciar el crecimiento del empleo real de alta tecnología en la economía estadounidense, el Seguro Social tendrá solvencia plena durante todo el siglo 21.<br /><br /></div><div> <b>Mentira número 7: “Si no se privatiza el Seguro Social ahora, el gobierno tendrá que elevar los impuestos o endeudarse por billones de dólares, o recortar las prestaciones”.</b> <br /><br /></div><div> <b>La verdad:</b> Esta es otra forma de chantajear y amenazar, de un Gobierno de Bush quebrado y un Wall Street desesperado, con recortar las prestaciones del Seguro Social si no les entregan los billones de dólares de recaudaciones del Seguro Social para sostener la burbuja de Wall Street un rato más. En verdad, el crecimiento económico real, con tan sólo pequeños ajustes en el alcance del gravamen para el Seguro Social, mantendrá al sistema solvente por tiempo indefinido.<br /><br /></div><div> <b>Mentira número 8: “Wall Street no tiene tanto que ver en la privatización del Seguro Social; sus comisiones sólo sumarían a unas cuantas decenas de miles de millones en 70 años”.</b> <br /><br /></div><div> <b>La verdad:</b> Los bancos de Wall Street y de la “Bóveda” de Boston, tales como el JP Morgan Chase y el State Street Bank, son los financistas originales y los que más aportan al proyecto de privatización del Seguro Social del Instituto Cato, el factor clave de todos los planes para saquear al Seguro Social desde 1995. Estos bancos cargarían, según cálculos conservadores, con 950.000 millones de dólares en comisiones durante 70 años, de acuerdo con el estudio detallado realizado por el profesor Austen Goolsby de la Universidad de Misurí. Más aún, Wall Street arrastraría billones en cuentas nuevas a las menguantes bolsas de valores.<br /><br /></div><div> <b>Mentira número 9: “Los trabajadores más jóvenes podrán decidir voluntariamente destinar sólo una parte de sus cuotas de Seguro Social a cuentas de inversión privadas”.</b> <br /><br /></div><div> <b>La verdad:</b> El modelo de privatización de Chile fue obligatorio para todos los trabajadores jóvenes. Les negaron la entrada al antiguo sistema público de pensiones.<br /><br /></div><div>El ministro del Trabajo del general Pinochet, quien privatizo la seguridad social en Chile, ahora encabeza el proyecto de privatización del Instituto Cato, el cual instigó la frenética campaña de privatización del presidente Bush. El plan del Instituto Cato de abrir cuentas privadas se hace <i>obligatorio</i> después de unos años, para todos los empleados nacidos después de 1954; y exige canalizar <i>todo, no sólo parte,</i> de las cuotas de Seguro Social que le corresponden al empleado, a una cuenta privada.<br /><br /></div><div>Esto es lo que pasará si Bush se sale con la suya. Habrá tremendas presiones económicas y políticas para reducir las prestaciones futuras, sacando a los trabajadores del sistema del Seguro Social para dejarlos en manos de los bancos de inversión de Wall Street. ¿Por qué? Los billones de dólares que Bush se propone tomar prestado como nueva deuda pública para privatizar el sistema, <i>crearán la crisis que alega en el Seguro Social que él alega existir</i> .<br /><br /></div><div> <b>Mentira número 10: “Para los jubilados o próximos a jubilarse nada cambiará; el pago de sus prestaciones no se tocará”.</b> <br /><br /></div><div> <b>La verdad:</b> Si se impone la privatización, habría una reducción de 18 billones de dólares en prestaciones. Para los jubilados que forman parte del 20% de ingresos medios, habría una <i>reducción</i> de 6% en las prestaciones del Seguro Social en la próxima década, de 10% en la década siguiente, y 15% en la posterior, según el plan de privatización propuesto por la comisión seleccionada por Bush. Esto lo demostró la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC); y Stephen Goss, de la comisión presidencial, admitió el 9 de diciembre de 2004: “El plan de privatización de Bush, sin duda ofrecería un crecimiento más lento de las prestaciones que la ley actual. Las cuentas privadas le proporcionarían al trabajador la oportunidad de resarcirlas”. Goss estima que habría un recorte de 18 billones de dólares en prestaciones para mediados del siglo. El presidente Bush <i>sabía esto hace tres años, cuando la comisión presentó sus recomendaciones.<br /></i> <br /></div><div>En realidad, a pesar de los supuestos fantásticos embusteros de estos ideólogos sobre los ingresos que supuestamente obtendrían los trabajadores jóvenes en los mercados de acciones y bonos, la triste realidad es que las prestaciones del Seguro Social que les queden a los estadounidenses serían más reducidas de lo que calcula la Oficina de Presupuesto del Congreso, de aprobarse la privatización fascista de Bush. Tras inflarse brevemente la nueva burbuja con los billones robados del Seguro Social, Wall Street reventará y dejará sin nada a los jubilados. “Enron I” dejó a cientos de miles de trabajadores con los fondos de jubilación <i>401k</i> vacíos y sin las pensiones de sus empresas; el “Enron II” de Bush le robará las pensiones a <i>decenas de millones.</i> <br /><br /></div><div> <b>Mentira número 11: “Los trabajadores más jóvenes obtendrán cuentas privadas que el gobierno nunca les podrá quitar”.</b> <br /><br /></div><div> <b>La verdad:</b> El Gobierno de Bush ya le ha “quitado” más de 500.000 millones de dólares de forma ilícita al fondo del Seguro Social para pagar otros gastos del gobierno; no obstante, el Seguro Social nunca le ha quitado sus pensiones a los jubilados. Si los estadounidenses se caen en la trampa de desviar sus cuotas de Seguro Social a cuentas de acciones y bonos, un crac de Wall Street les “quitaría” los fondos de jubilación que fueron tan tontos de invertir ahí.<br /><br /></div><div> <b>Mentira número 12: “Las inversiones bursátiles reditúan más en el largo plazo. Gracias al principio del interés compuesto, estos trabajadores más jóvenes podrán obtener mejores rendimientos en sus fondos de jubilación”.</b> <br /><br /></div><div> <b>La verdad:</b> De haberse invertido los impuestos de Seguro Social de los salarios de los trabajadores estadounidenses en las acciones del índice de las 500 de Standard and Poor’s durante los últimos cinco años, <i>hubieran perdido dinero, en conjunto, en sus “cuentas privadas”,</i> de acuerdo con la misma Standard and Poor’s.<br /><br /></div><div>Esto repite el síndrome de Enron con los fondos de pensión privados estadounidenses llamados <i>401k</i> ; según las encuestas, la tercera parte de los estadounidenses que tienen cuentas <i>401k</i> dice que perdió tanto en ellos que tendrá que seguir trabajando mucho tiempo después de llegar a la edad de jubilación. El Seguro Social caerá “en crisis” de verdad si se le permite al presidente Bush pasárselo a Wall Street.<br /><br /></div><div>El presidente idiota, cuyos negocios privados todos han fracasado, cree que acaba de descubrir el “milagro del interés compuesto”. El fondo del Seguro Social ya obtiene un interés compuesto en la inversión de su superávit en bonos del Tesoro; y todos los años la Casa Blanca de Bush ha saqueado el superávit y los intereses del fondo para pagar la guerra, la “seguridad interna”, y los recortes en los impuestos a las empresas y a los estadounidenses adinerados.<p class="style32"><font face="Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular" size="-1"></font></p></div></div></div></body>