LaRouche: el sistema financiero se derrumbó ¡YA!

2 de agosto de 2007

31 de julio de 2007 (LPAC).— Al recibir informes en el transcurso del lunes sobre las diversas manifestaciones del crac financiero en marcha de todo el sistema globalizado, Lyndon LaRouche comentó: "Mo estoy impresionado con lo que está sucediendo hoy. ¿Por qué? Porque ya sucedió. El sistema se derrumbó ya". Nunca se van a poder pagar las deudas por cobrar en los libros de los bancos. Algunos tontos necios en pánico total andan apurados tratando de cobrar, sólo para encontrarse con que ahí no hay dinero. Y sin embargo, todavía hay necios por ahí que protestan "Pero, yo no veo nada. Compruébame que el sistema ya se derrumbó". LaRouche explicó: Tienen que ver "los extremos de la crisis", los dos extremos. Por un lado tienen el acarreo de fondos con yenes y por el otro lado la incapacidad de pagar. No hay el dinero para cubrir las tomas hostiles porque, para empezar, no había el dinero para el financiamiento de las tomas hostiles. Había un flujo de dinero inyectado al sistema a través del mecanismo del acarreo de fondos con yenes y cosas similares. De Japón salió dinero a tasas de intereses de casi cero, a Australia y Nueva Zelandia, y de ahí a muchas otras partes del mundo, en donde alimentaron una explosión especulativa de fondos compensatorios, de fondos de activos privados, etc. Todo el sistema estaba condenado a estallar, y el momento era en gran medida sujetivo. ¿En qué momento se acabaría el tiempo para poder cobrar una deuda insostenible? Mientras nadie intentara cobrar la deuda, todos podían pretender que no estaban en quiebra.

Todo eso se acabó en el período reciente. El acarreo de fondos con yenes estalló y todo lo que está sucediendo ahora, es un esfuerzo desesperado por minimizar lo que ya ocurrió. La derrota del gobierno de Abe del Partido Demócrata Liberal en la votación de la Cámara Alta en Japón, no es más que una señal de que todo el fiasco con el acarreo de fondos con yenes, se acabó. Ahí ya no hay ese dinero, y ahora Abe está acabado.

Hoy, los comentarios en Alemania eran que el desplome del banco de crédito industrial IKB no era más que "un banco pequeño que se hunde", sin ninguna implicación sistémica. ¿Ah, sí? ¿Cuánto tiempo más va a durar esa fantasía? Ya ocurrió la explosión y los escombros ya están cayendo del cielo. Sólo porque no te han caído en la cabeza no quiere decir que no sea así. Quédate parado en el mismo lugar durante algún tiempo y los desechos te van a hacer pedazos. Desde hace tiempo las condiciones en el proceso internacional están dadas, y ahora han alcanzado el punto de madurez. Ahora cayó la tormenta, y la negación ansiosa de la realidad no es buena mercancía a estas alturas. El sistema actual está muerto y la única pregunta es cúando va a llegar el enterrador.

El sistema está despedazándose y el Congreso está muy ocupado trabajando en cosas sin pertinencia para la realidad. Eso tiene que cambiar ahora. No pueden irse y tomarse su receso de agosto, porque Cheney y sus amos británicos van a desatar una guerra que borrará entre el 40 y 80% de la humanidad antes de que se asiente la polvareda. De ahora en adelante se va a acelerar el ritmo de desplome de todo el sistema financiero global. Sigue a toda marcha.

En este contexto, Lyndon LaRouche anunció que va a dedicarle mucho de su tiempo en el período inmediato a redactar una plataforma electoral para que el Partido Demócrata se enfoque a lo que tiene que hacerse. Este es el contexto para sacar de inmediato de su puesto a Dick Cheney. Con la desaparición del sistema necesitamos una rama ejecutiva que funcione, y eso significa que Cheney tiene que salir del despacho.