Pérdidas de los fondos especulativos y ventas de pánico, "el epicentro" de la desintegración del mercado.

13 de agosto de 2007

12 de agosto del 2007 (LPAC).— Hay cada vez más reconocimiento del papel que juegaron los depredadores fondos especulativos y los bancos de inversión aliados que les prestaron dinero, en la desintegración de los mercados financieros la semana pasada. "El pánico de los fondos especulativos detrás del derrumbe global de las bolsas de valores", fue el encabezado de la edición dominical del diario londinense The Telegraph, y el encabezado principal de la sección de negocios del diario Chicago Tribune del 11 de agosto fue "Los fondos especulativos culpables de la liquidación". El Telegraph se queja de que los fondos especulativos se suponía debían brindar estabilidad al sistema a través de la diversificación del riesgo, pero "en cambio fueron el epicentro" de la crisis de la semana pasada. El problema, según un profesor de economía, es que los fondos especulativos invierten en instrumentos "exóticos" como las hipotecas de segunda. "Ellos consiguen prestado dinero en efectivo y lo invierten en cosas sin liquidez".

Cuando a principios de agosto los bancos grandes como Goldman Sachs, Lehman Brothers y Merrill Lynch comenzaron a exigir el pago a los fondos especulativos a los que les prestaron —"todos aumentaron la demanda de pagos; cualquiera que diga lo contrario está mintiendo", dijo un banquero que cita el Daily Telegraph— los fondos especulativos tuvieron que vender sus inversiones sin liquidez para pagar sus préstamos, a menudo con pérdidas. Cuando éstas se acumularon, corrieron los rumores de que algunos de los grandes fondos especulativos, como el fondo Global Alpha de Goldman Sachs o el Tykhe Capital con sede en Nueva York enfrentaban problemas en grande.

Y el diario The Guardian de Londres advierte hoy que todavía no ha terminado. "Los inversionistas ya se preparan para otra jornada brusca en los mercados esta semana, cuando las consecuencias del crujido de las hipotecas de segunda de los Estados Unidos empieze a reclamar sus nuevas víctimas". El Telegraph cita a otro banquero respecto a la naturaleza sin precedente de la crisis: "Este es el acontecimiento del siglo, en el que se dan demasiadas conexiones inusuales para las que nadie está preparado. Nos encontramos en una situación donde todos están muy asustados".