El Banco de Inglaterra observa con soberbia el derrumbe financiero desde la barrera

15 de agosto de 2007

14 de agosto (LPAC).— Mientras en todo el mundo los bancos centrales, con el Banco Central Europeo a la cabeza, han inyectado cientos de miles de millones de dólares al hoyo cada vez más grande del derrumbe económico, la contribución del Banco de Inglaterra (BE), hasta la fecha, ha sido la grandiosa suma de cero dólares. Como lo señala Mervyn King en la sección de negocios del Washington Post del 14 de agosto, el jefe del BE ha cultivado desde el 2003 una reputación "halconezca" para "combatir la inflación" o, en las mimsmas palabras de King, "las tasas de interés no son un instrumento para proteger a inversionistas imprudentes de las consecuencias de sus decisiones imprudentes". Todo indica que el BE no tiene ninguna intención en lo inmediato de reducir los intereses o aportar liquidez al fondo de rescate diario en el futuro cercano. Si bien LPAC ciertamente no simpatiza para nada con los bancos atrapados en el torbellino del derrumbe en marcha, las acciones del BE pueden considerarse de lo más hipócrita. Una de las instituciones más ofensivas en años recientes del exceso financiero han sido los fondos especulativos que dependen de los fondos internacionales de crédito blando conocido como "acarreo" de yenes. Los fondos especulativos han podido endeudarse en yenes a tasas de interés bajas y luego "apalancar" este dinero en otros lugares en inversiones especulativas con márgenes de ganancia muy altos, ya fuese la adquisición agresiva de corporaciones o de valores hipotecarios. La diferencia en la tasa de interés entre el préstamos y la inversión de altos rendimientos, ha sido pura ganancia especulativa. La gran mayoría de los fondos especulativos mundiales son manejados bajo la protección de la corona británica, desde su protectorado caribeño conocido como las Islas Caymán.

La inacción del BE en este momento de la crisis equivale a contener cualquier cantidad de agua para combatir un incendio para el cual ellos aportaron la mayor parte del combustible.