Dejen que el resto del mundo se vaya al infierno, dicen los británicos.

21 de agosto de 2007

19 de agosto del 2007 (LPAC).— Mientras otros exigen que los bancos centrales reduzcan las tasas de interés para inyectar más liquidez, la revista The Economist de Londres les advierte que reduzcan sus expectativas: "Los inversionistas debieran pensarlo dos veces, sin embargo, antes de asumir que el señor Bernanke intervendrá pronto para reducir la tasa de interés de los fondos federales. Aunque la perspectiva e puede ser proporcionar fodos a Wall Street, la tarea de la Reserva Federal es ver más allá del comportamiento de un subsector limitado de la economía durante un período breve... La tarea de la Fed no es blindar a los actores financieros contra el riesgo, y el señor Bernanke sin duda entiende que su credibilidad está en juego... Pero no esperen que Mr. Bernanke se doble ante las demandas de los inversionistas arriesgados que sufren a causa de una volatilidad pasajera. Como bien lo sabe el presidente [de la Reserva], él debe mantener la cabeza fría siempre cuando otros pierden sus camisas". Lyndon LaRouche señaló que la posición de The Economist coincide con el resonante silencio del Banco de Inglaterra, mientras arde el sistema financiero. Agregó que "el hecho de que el Banco de Inglaterra haya evadido verse atrapado en esto de manera abierta, mientras que otras partes de la Mancomunidad Británica, como Canadá, reciben una golpiza, es una muestra clara de la complicidad de Londres en tratar de enviar al infierno al resto del mundo con la esperanza de salvarse ellos y surgir como el supremo dejando que otras naciones y partes del mundo, incluso de partes de la Mancomunidad, se vayan al infierno. El Banco de Inglaterra está enviando a todos los demás al infierno, con la esperanza de que van a salir como los ganadores cuando se aclare todo".