LaRouche: Se tiene que actuar inmediatamente para septiembre, octubre

29 de agosto de 2007

27 de agosto de 2007 (LPAC) — Lyndon LaRouche respondió hoy de la siguiente manera a un correo electrónico que recibió de Giorgio Vitangeli, economista, escritor y director del semanario "Finanza Italiana" en Roma: "Las acciones de reforma necesarias tienen que empezar de inmediato, en las semanas de septiembre y octubre, que se desenvuelven rápidamente . La ferocidad cada vez mayor de la desintegración ya en marcha ha creado la posibilidad de lanzar la primera de una serie de reformas por etapas. Ya estamos presenciando la tormenta que crece rápido y ataca ya al sistema de valores con base en las hipotecas y al sistema bancario, que con efectos inmediatos, globales, en reacción en cadena, alcanza a todas las naciones del mundo. El sistema financiero monetario mundial actual, se debate desquiciadamente en su lecho de muerte. Pronto, si no hay reformas drásticas en la orientación, los movimientos del enfermo se van a volver cada vez más violentos, para después ir desapareciendo poco a poco; hasta que pronto, sin las drásticas reformas necesarias, los movientos del enfermo finalmente llegarán a su fin.

"El barco monetario actual de tipos de cambio flotantes, el barco que lanzó George Shultz de los E.U. y capitaneado, hasta recientemente, por Paul Volcker y su sucesor, Greenspan, el capitán desquiciado, se hunde. Los pasajeros que se niegan a salirse ahora de ese mecanismo de flotación, les van a guardar luto.

"Esta respuesta mía debe leerse teniendo el telón de fondo definido y delineado en mi prólogo de 44,000 palabras, de muy reciente publicación, para la plataforma de la campaña presidencial del Partido Demócrata de los E.U. en el 2008, 'El fin de nuestro engaño'. El prefacio y los primeros dos de los tres capítulos de ese prólogo están dedicados a los antecedentes históricos y de la ciencia física indispensables, necesarios para comprender los aspectoss programáticos relativamente más decisivos que se abordan en el tercer capítulo de ese prólogo.

"Como lo indiqué en mi videoconferencia internacional, por internet de LPAC, el 25 de julio del 2007, en donde anuncié el verdadero inicio de la fase de desintegración del sistema monetario mundial, la nueva crisis global ya está en marcha. Esa crisis internacional es una crisis de desintegración general del sistema financiero monetario mundial actual, pero NO NECESARIAMENTE una crisis de desintegración económica. la economía física se puede salvar, si se hacen a tiempo las reformas apropiadas; lo que no se puede salvar es el actual sistema monetario financiero del planeta, de 'tipos de cambio flotante'.

"La crisis procederá en fases sucesivas. Hemos entrado en la primera fase, ejemplificada en el desplome de la burbuja global de bienes raíces, de la cual pende hoy todo el sistema monetario financiero actual. En este momento se presenta el primero de estos desafíos. El gobierno de E.U. y otros gobiernos tienen que reaccionar ahora, ante la necesidad de someter de inmediato las hipotecas de viviendas y los bancos pertinentes de los E.U., a la ley de protección por quiebra. Esta medida es la protección legal indispensable necesaria para evitar un desplome hiperinflacionario incontrolable, en cadena, del actual sistema monetario financiero mundial en su conjunto. Una crisis incontrolable de estas características sería comparable a la reacción en cadena iniciada por el desplome de la Casa de Bardi en el siglo 14.

"En el momento presente, un grupo de personalidades de mucha influencia y otros del sector público y privado de los E.U., del cual soy parte funcional, ha formado un grupo piloto de facto en apoyo a lo que he propuesto para proteger a las familias en contra de los juicios hipotecarios y para proteger también a los bancos pertinentes, pero a ningún otro tipo de institución financiera que opera fuera del mismo sistema bancario autorizado.

"Esta reforma de emergencia es indispensable. Sin ella, no se pueden instrumentar con éxito otras reformas necesarias. Tenemos que regresar de inmediato al restablecimiento prácticamente de un sitema de tipos de cambio fijo al modo del sistema de crédito nacional e internacional de Bretton Woods. Esto tiene que entenderse en la forma en que se lo proponía el Presidente estadounidense Franklin Roosevelt, y no en la forma que se adoptó, inmediatamente después, con el presidente Harry Truman.

"La reforma general del sistema monetario financiero mundial debete tener como premisa un compromiso fundamental con la economía física, que se exprese principalmente en inversiones de capital de largo plazo, en modos intensivos de capital, y en un ambiente global de una tasa de interés básica simple en los préstamos de largo plazo del 1 a 2%. Por lo menos la mitad de las inversiones serían en infraestructura moderna de largo plazo, y el resto para la agricultura y la industria. La combinación de los elementos de este programa significará que las obligaciones recién generadas tendrán un ciclo de inversión de alrededor de 50 años de maduración.

"Si los Estados Unidos no cooperan con Rusia, China e India para crear un núcleo en torno al cual atraer a otras naciones, la organización necesaria para revivir la economía física carecería del 'detonador político' indispensable, que requiere el lanzamiento de una reforma general de este tipo. Si fuerzas pertinentes en los E.U. le presentan dicha propuesta a Rusia, China e India, para formar un cuerpo patrocinador que aglutine a un grupo más amplio de naciones (como una coalición dentro de la ONU), lo razonablemente seguro es que Rusia aceptaría una propuesta así de seria, y con la participación de Rusia, existirán las condiciones para la formación de un grupo patrocinante de los cuatro. En cuanto al lapso de tiempo, tenemos que tener en cuenta el estado mental de conmoción en las naciones que están presenciando cómo se desintegra a diario el sistema ante sus ojos".

— Lyndon