El desquiciamiento de Cerberus puede provocar una huelga nacional automotriz.

21 de septiembre de 2007

24 de agosto de 2007 (LPAC) — El enorme fondo de capital social y fondo compensatorio Cerberus Capital Management, que sufre pérdidas por sus recientes tomas hostiles múltiples en el sector automotriz en los Estados Unidos etc., está tan desesperado por obtener recortes grandes en los costos laborales en la captiva Chrysler Corporation, que puede terminar provocando una huelga nacional automotriz. El servicio de noticias Bloomberg informa hoy de fuentes en la industria automotriz, que Cerberus está rompiendo filas con los "tres grandes", Ford y GM, en las negociaciones contractuales con la United Auto Workers (UAW), porque hasta los recortes anuales de entre $2.5-3.0 mil millones en los gastos de salud que la Ford y la GM le están exigiendo a la UAW, no son ni con mucho suficientes a lo que quiere Cerberus para Chrysler. Cerberus necesita sacar efectivo; ha recibido fuertes pérdidas en el mercado hipotecario por su reciente compra hostil de General Motors Acceptance Corp., el brazo financiero de la GM; de los problemas en el banco BAWAG en Austria que compró recientemente; y de su incapacidad de vender la deuda que adquirió de la misma compra hostil de la Chrysler.

Los productores automotrices le filtraron comentarios al columnista Daniel Howe del Detroit News el 23 de agosto, en donde se muestra que lo que la Ford y la GM quieren en recortes laborales es suficientemente brutal; pero no lo suficiente para Cerberus-Chrysler. Ford Motor Co. le dijo a los negociadores sindicales que ellos quieren que se recorte el costo del trabajo por hora en un 30% en las negociaciones nacionales, combinando salarios, prestaciones, pensiones y seguro social para los retirados, bajándolos a $ 48-51 por hora combinados, de los $71 por hora actual. Alegan que ese 30% de menores costos laborales es lo que Toyota Motor Corp. y demás gastan en sus plantas no sindicalizadas en los Estados Unidos.

El grueso del recorte, casi $3 mil millones al año, vendrán de que las compañías se deshagan de los planes de salud, botándoselos a la UAW para que ella los maneje, con un pago grande único anticipado por parte de las compañías. Los productores automotrices están amenazando, por otra parte, mudar las operaciones de ensamblaje al por mayor al exterior. "Si hemos de continuar trabajando en el mercado Norteamericano, tenemos que tener costos laborales similares a las transplantas [japonesas] dijo la fuente", segón Howe. "Si llegamos a ese nivel, no va a haber ninguna razón para dejar Norteamericano para el ensamblaje final".

Cerberus evidentemente está tan en pánico que no puede ni participar en ese pago grande anticipado para botarle los planes de salud al sindicato y está exigiendo además otras concesiones inmediatas.