La Asociación de Banqueros de Pensilvania está "fuera de este mundo": niega que haya una crisis hipotecaria

5 de octubre de 2007

2 de octubre de 2007 (LPAC) — La Resolución 418 de la legislatura estatal del estado de Pensilvania, patrocinada por 50 legisladores demócratas y republicanos la semana pasada, le pide al Congreso de los Estados Unidos que ponga fin al "tsunami" nacional de embargos hipotecarios sancionando la Ley de Protección a los Bancos y Propietarios de Vivienda.

Pero el 2 de octubre, la Asociación de Banqueros de Pensilvania se opuso públicamente a la Resolución 418, alegando que no hay una crisis hipotecaria en los Estados Unidos, y que la culpa la tienen los medios informativos que utilizan expresiones como "contracción crediticia". Esto está creando una crisis donde no hay ninguna crisis, afirman los banqueros.

Esto lo dicen a pesar del hecho de que, en agosto, fueron reposeídas por embargos hipotecarios 1,500 casas al día a nivel nacional.

La Asociación de Banqueros envió su carta a casi todos los legisladores estatales que firmaron la Resolución 418, con el propósito de negar la parte de la resolución que reza: "La crisis financiera que arremete, que abarca las hipotecas de viviendas, instrumentos de deuda... y el sistema bancario de los Estados Unidos, amenaza con desatar un desplome económico peor que la Gran Depresión de los 1930".

El propósito de la acción congresional que pide la Resolución 418, es poner un "muro de contención" entre la economía productiva y la crisis financiera, para proteger a los propietarios de vivienda, puestos de trabajo y bancos del desplome económico que los amenaza.

Con todo respeto para el señor Dan Reisteter, vicepresidente de la Asociación de Banqueros de Pensilvania, quien fue el que firmó la susodicha carta, simplemente no está en el mundo real cuando afirma que el mercado hipotecario de los Estados Unidos está funcionando muy bien, excepto por unas cuantas manzanas podridas en las hipotecas de alto riesgo. ¿Estaría dispuesto a decirles eso a los propietarios de viviendas de Cleveland, de Detroit, de Stockton, California o de Lancaster, Pensilvania, quienes están viendo la amenaza de embargos hipotecarios en masa o el desembocamiento real en el caos social? ¿Se lo diría al 20% de los compradores y vendedores de vivienda que no pudieron cerrar el trato en agosto porque los "dejaron vestidos y alborotados", cuando la entidad prestataria no hizo válido el préstamo hipotecario prometido? ¿Y qué de los propietarios de vivienda de todas las principales zonas metropolitanas de los EU, cuyas viviendas han perdido un 4% en promedio de su valor en el último año, y van a perder aún más el próximo año?

La carta pone gran énfasis en argumentar que la ola de juicios hipotecarios está concentrada —hasta ahora— en "sólo" el 15-20% de la hipotecas de alto riesgo, que son "sólo" el 14% de todas las hipotecas. Como dijo el congresista Gary Ackerman (D-NY) al censurar estos alegatos absurdos en una audiencia de comisiones del 20 de septiembre: "¿15% del 15%? Un coágulo en la sangre puede ser sólo el 1% del 1% del sistema circulatorio; ¡y te puede matar si no se trata a tiempo"!

La carta hace aseveraciones como: "La cartera de préstamos en los bancos e instituciones de ahorro aseguradas por el gobierno federal, en su mayor parte no han sido tocados por la debacle actual en las hipotecas de alto riesgo". ¿Le diría esto el señor Reisteter al Citibank con su pérdida del 60% en sus ganancias? ¿Al National City Bank en Ohio, que tuvo que despedir al 10% de sus empleados debido al deterioro de los préstamos hipotecarios? ¿O a Freddie Mac, que acaba de presenciar cómo caían sus ganancias en dos terceras partes debido a la crisis hipotecaria, a pesar de no tener en su cartera hipotecas de alto riesgo? ¿Y qué con los bancos en Alemania, Gran Bretaña, y Australia que ya han tenido que ser absorbidos, o que recibieron un rescate masivo, al borde de la quiebra, de parte de sus gobiernos o bancos centrales, debido a sus inversiones en la burbuja de valores hipotecarios en los Estados Unidos?