Bill Clinton dice que se necesita una intervención federal agresiva para proteger a lo propietarios de vivienda y a los bancos

12 de enero de 2008

[a:href="\/news\/2008\/01\/09\/bill-clinton-says-aggressive-federal-intervention-needed-pro.html"]Bill Clinton Says Aggressive Federal Intervention Needed to Protect Homeowners and Banks[/a]

9 de enero de 2008 (LPAC) — El ex presidente estadounidense Bill Clinton, hablando a nombre de Hillary Clinton, hizo un presentación relativamente detallada sobre la crisis de las hipotecas de alto riesgo, y el papel de los fondos especulativos. Aunque no se pronunció a favor de la Ley de Protección a los Bancos y Propietarios de Vivienda de LaRouche, la propuesta de Hillary Clinton por una moratoria en la ejecución de las hipotecas y un congelamiento en los pagos hipotecarios es la única de envergadura que hasta ahora haya ofrecido candidato presidencial alguno para enfrentar la crisis.

Al responder a una pregunta sobre las hipotecas de alto riesgo, Bill Clinton señaló que a veces la gente las usaba para comprar casas más caras de lo que podía costear, y con frecuencia sólo pagaban los intereses en los primeros cinco años. Explicó que "los bancos empaquetaron estas hipotecas y se las vendieron a las casas inversionistas y a los fondos especulativos, los que entonces las vendieron como vehículos de inversión a otros, y resultó que no eran buenas inversiones, y cuando empezaron a perder valor causó una cascada regresiva, y las hipotecas de alto riesgo fracasaron como vehículo de inversión. Así que acabaron en los libros del banco como cartera vencida", dijo Clinton, y los bancos empezaron a recibir presión "para refinanciar las hipotecas, lo que subió el pago mensual de la persona que había contraído la deuda, y significa que estamos en riesgo de embargar las casas de un gran número de personas que no falló ni en un solo pago".

Esto es una "estupidez" declaró Clinton, quien agregó que "causará un cataclismo en el mercado de bienes raíces, y va a arrojar de sus casas a muchas personas de la clase media. Hillary le pidió al Presidente hacer algo a este respecto seis meses antes de que ellos anunciaran algo, y su programa es que primero haya una moratoria de 90 días, sin embargos, y que durante esos 90 días todo el mundo tenga la oportunidad de renegociar su hipoteca, de forma tal que los bancos salgan de aprietos, pero que a los casatenienes se les congele su pago mensual durante cinco años.

"Será necesario algún dinero federal", continuó Clinton. "Va a ser mucho, pero mucho más barato —créanme— que dejar que todas estas casas sean embargadas y se desplome su valor, y después revenderlas, y que una gran cantidad de americanos nunca más en sus vidas tengan casa propia".

Clinton concluyó con la advertencia de que "será necesaria una intervención mucho más agresiva que la que ha estado proponiendo el Gobierno hasta ahora, para evitar eso".