¿Sabes qué tan malos son los modelos climáticos?

21 de enero de 2009

La estadística no es una ciencia:

¿Sabes qué tan malos son los modelos climáticos?

por Laurence Hecht

Director de 21st Century Science & Technology

17 de enero de 2009

La gráfica que acompaña a este artículo sobre la información de la Comisión Oceánica y Atmosférica Nacional (COAN) de EU, muestra qué tan desacertados están los mejores modelos disponibles cuando se pretende predecir la cantidad de vapor de agua en el aire de aquí a 48 horas. Se encuentran errores similares cuando se trata de predecir la temperatura de la superficie del suelo y otros parámetros fundamentales del clima.

Si aceptas la teoría de que el calentamiento global es generado por los seres humanos, entonces crees que modelos similares sobre la circulación atmosférica, con base en conjeturas sobre la cantidad de CO2 que habrá en la atmósfera en un futuro tan distante, pueden predecir cual será el clima de aquí a 50 o 100 años. Estudia los resultados reales del pronóstico de un modelo global de la COAN que pretende predecir los parámetros climáticos de aquí a solo dos dias, y vas a ver qué tan tontas son dichas suposiciones.

La gráfica muestra cuatro mapas del continente de Estados Unidos, y se le sobrepusieron diversos colores y números que muestran la diferencia en la temperatura al punto de rocío, real y proyectado, en los pronósticos para 12, 24, 36 y 48 horas en la mañana del 15 de enero de 2009. (La temperatura está en grados centígrados; para convertirla a grados Fahrenheit más familiares, se puede duplicar aproximadamente los valores estipulados). Los dos mapas de arriba muestran la discrepacia en los pronósticos para 12 y 24 horas, en tanto que los dos mapas de abajo muestran la discrepancia en los pronósticos para 36 y 48 horas. Como se puede ver, la discrepancia entre el pronóstico y el análisis verificador crece conforme aumenta la proyección de tiempo en el pronóstico. El pronóstico para 24 horas está errado por 6 grados C (10.8 grados F) en la mayor parte del territorio continental de Estados Unidos, y hasta en 11 grados C (19.8 grados F) en algunas regiones.

Aunque el período en cuestión es sobre una onda fría que venía entrando, los errores en el pronóstico son típicos para casi cualquier período de 48 horas en el año. Un análisis similar dado a conocer dos dias después muestra discrepancias de hasta 20 grados C (36 grados F) en varias partes del país. Los valores destacados con colores que se ven en los mapas se generan sustrayendo el análisis creado con los valores de medición real, en la mañana del 15 de enero, a los valores que se habían pronosticado 12 y 48 horas antes. Lo que se mide es la temperatura del punto de rocío de la capa milibar 30, que es una capa de aire que característicamente se alcanza a los 300 pies sobre el nivel de la superficie. La temperatura del punto de rocío es la temperatura a la que el vapor de agua en el aire se condensa en liquido o se congela. La temperatura de punto de rocío es tambien una medida de cuanto vapor de agua hay en el aire, en donde valores más altos de la temperatura del punto de rocío significan que el aire tiene más vapor de agua. El análisis verificador es un promedio ponderado de la información obtenida de los satélites, aeronaves, globos climáticos y las estaciones de rastreo terrestres.

El pronóstico y los valores del análisis salen de un sofisticado modelo global atmosférico que se usa para predecir el clima alrededor del mundo. Este modelo es un pariente cercano de los modelos usados para predecir el clima para espantar con el calentamiento global.

Los modelos estadísticos y de computadora no son científicos, sin importar qué tan sofisticadas sean las funciones matemáticas que se empleen. Con frecuencia, entre más elaborada sea la técnica estadística más errado el modelo. El episodio reciente de la creencia superticiosa en el modelo de comportamiento del valor de las acciones y los derivados financieros (en la bolsa de valores) debería servir de aguda lección. Los creadores de modelos nunca han aprendido el ABC de la economía física.

¿Todavía crees en Al Gore?