LaRouche defiende a Kerry del Washington Post

31 de enero de 2009

¿Quién quiere ir a la guerra por los narcotraficantes?

29 de enero de 2009 (LPAC).— El senador John Kerry, actual presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, fue víctima de la crítica acerba del Washington Post en su editorial principal de hoy, por no haber adoptado lo que el diario sinarquista Post promueve como la misión de Estados Unidos en Afganistán: "más dinero, más tropas, muchos más años de compromiso —y mayores bajas norteamericanas".

Lo que ofendió al Post fueron los comentarios que hizo el senador Kerry durante las audiencias para confirmar el nombramiento de Hillary Clinton como secretaria de Estado. Kerry dijo en parte:

"Déjenme empezar con Afganistán, si me lo permiten. Estoy profundamente preocupado de que, por lo menos hasta ahora, nuestra política en Afganistán ha estado casi en automático. Y yo me hice una promesa hace mucho tiempo de que no vería todos nuestros conflictos, las operaciones terrestes en el contexto de Vietnam. Realmente he tratado en firme. Tengo un verificador automático que dice, ya sabes, no todo es como aquello".

"Pero tengo que decirles, en las diversas visitas que he hecho hasta ahora, por más que trato de no pensarlo, los paralelos simplemente siguen saltando en muchas formas diferentes...."

"Y me llama la atención que si solo metemos tropas, aflojamos dinero para otras 20, 30,000 más en Afganistán, sin una perspectiva muy delimitada de lo que pueden lograr y lo que necesitan hacer, y una perspectiva comprensible de las otras cosas que necesitamos hacer para construir estructuras de gobierno exitosas: la policia, el sistema judicial que pudieran ser castillos en el aire, programas de construcción, la capacidad del gobierno de Hamid Harzai, sin importar qué tan bien intencionados sea y qué tanto nos guste, la capacidad de siquiera poder salir de Kabul y poder hacer algo en el interior, yo creo, señora secretaria designada, que estamos en el camino equivocado...".

"Nuestro objetivo original era ir ahí y atacar a Al Qaeda. Era capturar o matar a Osama bin Laden. No era adoptar al 51avo estado de los Estados Unidos. No era tratar de imponer una forma de gobierno, sin importar qué tanto creyeramos en él o lo apoyaramos, pero esa es; ésa es la misión, por lo menos, cómo se ha definido hoy".

Lyndon LaRouche respondió de manera contundente al ataque del Post. "Se debe defender al senador Kerry en este asunto" dijo LaRouche. "Está correcto hasta donde llega, y él está familiarizado con este tema. Los E.U. no deben desplegar más tropas en Afganistán, y se deben mover para sacarlas a todas, excepto las que se necesiten para proteger a la capital".

"Ahora el senador debe tener el coraje de dar el siguiente paso, y atacar el núcleo de la crisis afgana: las drogas".

"El senador Kerry está en posición de dar este paso" prosigió LaRouche. "Durante las audiencias Irán-Contras, fué más allá que ningún otro miembro del Congreso en identificar el papel sucio del narcotráfico, condonado por el vicepresidente George H.W. Bush en esa guerra sucia. Ha llegado el momento de que lo recoja donde lo dejó, y libre la guerra en contra de las drogas que es esencial para parar la guerra afgana. En el frente interno, esa guerra requiere lanzarse en contra de nadie menos que George Soros".

"La guerra afgana depende totalmente del narcotráfico", prosiguió LaRouche, "y para pararla, el primer paso tiene que ser acabar con las drogas ilegales. Mientras sigamos con el curso actual, de armar militarmente una guerra sin remedio, en vez de aplastar al narcotráfico o los narcóticos en el territorio protegido por los británicos en Afganistán y Paquistán, le estamos haciendo el juego a los narcotraficantes, a la vez que sacrificamos las vidas de nuestros soldados, de nuevo por ninguna buena razón —todo en aras de ayudarle al George Soros de Gran Bretaña a que drogue a la civilización hasta la muerte".