Pelea al interior de la OTAN por la guerra a las drogas en Afganistán

31 de enero de 2009

30 de enero de 2009 (LPAC).— Al interior de la OTAN estalló una guerra política en torno a la cuestión de clausurar o no el enorme tráfico de opio afgano, que financia y sirve de combustible para la insurgencia. El 28 de enero, la revista alemana Der Spiegel filtró el contenido de una directiva confidencial del comandante de la OTAN, general John Craddock (EUA), mediante la cual autoriza a las tropas de la OTAN en Afganistán para perseguir a los narcotraficantes, independientemente de que haya evidencias previas de sus vínculos con los Taliban u otros movimientos insurgentes. Der Spiegel cita la directiva, que se envió el 5 de enero a Egon Ramms, el oficial alemán de más alto rango en el comando de la OTAN en Brunssum, Holanda, en donde tiene sus oficinas centrales la fuerza afgana, informándole que "ya no es necesario producir inteligencia u otras evidencias de que cada narcotraficante o fábrica de narcóticos en particular en Afganistán tenga que reunir el criterio de ser un objetivo militar". En otras palabras, el general Craddock aprobó poner de blanco el aparato narcotraficante.

La carta filtrada de Craddock dice que los ministros de defensa de la OTAN lo autorizaron en una reunión de octubre del 2008 para perseguir a los narcotraficantes. Ha sido un viejo objetivo de los oficiales estadounidenses patriotas el conseguir esta aprobación del Consejo Ministerial de la OTAN, en contra de la oposición británica.

La filtración del documento confidencial en Der Spiegel alega que altos funcionarios de la OTAN, entre ellos Ramms y el general David McKiernan, comandante de todas las fuerzas de la OTAN y de E.U. en Afganistán, se oponen a las órdenes de Craddock; esto es improbable al menos en el caso de McKiernan. Parecería que la filtración de Der Spiegel tiene el objetivo de sabotear el cambio de política de la OTAN, un cambio con base en la clara evidencia de que toda la insurgencia afgana está dirigida y financiada por el tráfico de opio. En un discurso reciente en el Consejo Atlantico en Washington, el general McKiernan argumentó que el tráfico de opio es el manantial de la insurgencia y que no es posible tener éxito alguno a menos que se elimine el tráfico de opio. En un discurso anterior ante el mismo Consejo Atlantico, el general Barry McCaffrey había denunciado a los británicos, por nombre, por sabotear todos los esfuerzos para cambiar las reglas de combate de la OTAN y permitir la eliminación del opio.

Ahora la prensa británica y sus simpatizantes políticos ecologistas en Alemania están tratando de usar estas filtraciones para exigir la renuncia de Craddock.

Lyndon LaRouche dijo hoy que "el tema real es que Estados Unidos y otros países están enviando tropas como incautos para que los maten sin ningun propósito, en tanto que los británicos están promoviendo el narcotráfico desde esa zona. Es simple; eso es lo que está sucediendo. O paramos el tráfico de drogas, o perdemos a la civilización.

"Y el narcotráfico es una forma de guerra equiparable al terrorismo internacional" concluyó.