En marcha un proceso Pecora

28 de abril de 2010

 

28 de abril de 2010 (LPAC) - Aquí en Washington, el senador Levin trapeó el piso con Goldman Sachs en un despliegue de buena actitud fiscal. Lo que tenemos, como dijo Lyndon LaRouche hoy, es un proceso de Comisión Pecora ya en marcha [la Comision Pecora investigó y condenó a los banqueros por la crisis de los años 1930, bajo el Presidente Franklin Roosevelt]. Ya se inició. Mucha gente pudiera no entenderlo, pero es un rasgo clave de la dinámica, que nosotros entendemos.

Durante las audiencias de la Subcomisión de Investigaciones del Senado, que encabeza Levin, éste probó la culpabilidad de Goldman Sachs en estafar miles de millones de dólares a sus clientes, no solo en el caso de los CDO (siglas en inglés de las llamadas Obligaciones de Deuda con garantías Prendarias) objeto de la demanda de la Comisión Nacional de Valores (SEC), sino en otros tres más, que a su vez dan pie a muchos otros más. Vendieron paquetes de CDO respaldados por hipotecas con el fin de apostar después a que estos mismos paquetes iban a quebrar, como sucedió en realidad; y sus ganancias con estas apuestas de casino (disfrazadas como transacciones financieras) en contra de sus propios productos fueron equivalentes a las pérdidas de sus clientes. A gran escala, la firma le apostó durante el 2007 hasta $13 mil millones de dólares en contra de todo el mercado hipotecario residencial, a la vez que ellos mismos estaban promocionando activamente los valores respaldados por hipotecas, entre ellos los de las instituciones de préstamos más notoriamente fraudulentas, como New Century y WaMu. Y ellos empaquetaban agresivamente no solo los valores respaldados por hipotecas, que ya de por sí eran malos, sino además CDO respaldados por hipotecas, los que, al ser derivados, multiplican por mucho el riesgo sistémico. Y los CDO sintéticos, un nivel por encima de esto. Por lo tanto, tuvieron una contribución importante en el derrumbe de todo el sistema, y en la destrucción de la economía entera, así como destruyeron a sus propios clientes.

El primer panel de las audiencias contó con cinco ejecutivos de rango bajo, quienes actuaron con instrucciones de perder el tiempo con tácticas dilatorias y negarse a contestar preguntas, que los senadores notaron diligentemente. De esta forma, se condenaron a sí mismos ante los montones de evidencia documentada, a menudo preveniente de sus propios correos electrónicos, sobre sus propias acciones.

La senadora Claire McCaskill resumió lo siguiente: "los CDO sintéticos se crearon única y exclusivamente para apostar. Esta es la tierra feliz de las entradas en el libro de contabilidad general. Son puras apuestas de casino. Eres el contador y eres la casa a la vez. Tienen menos supervisión que el jefecillo de apuestas en Las Vegas. ¿Se creen tan listos? ¡Ningún apostador callejero colocaría una apuesta con tipos como ustedes!".

El panel final fue con el director ejecutivo Blankfein únicamente. Después de la catástrofe del primer panel, Blankfein trató de parecer razonable y amigable, pero él también fue pillado en una gran mentira cuando su insistencia de que Goldman Sachs no se había involucrado en las grandes operaciones de "ventas al descubierto", fue refutado con numerosos documentos oficiales del mismo Goldman Sachs. Y continuamente insistió en el derecho de Goldman de venderle a sus clientes valores caza bobos, diseñados para quebrar, lo que los enriqueció al hacer apuestas en contra de sus propios productos vía las permutas de cobertura por incumplimiento crediticio.

¡La comisión Pecora está en marcha!